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Por: Mtra. Lorena Alcalá/ Contenidos CGDDD de la Secretaría de Extensión y Cultura Universitaria
¿Puede una maqueta de arquitectura, un prototipo de ingeniería o una fotografía científica convertirse en una exposición de arte? En el Centro de Arte Bernardo Quintana, la respuesta es sí.
El Centro de Arte Bernardo Quintana Arrioja (CABQA) es un espacio de la Universidad Autónoma de Querétaro, adscrito a la Secretaría de Extensión y Cultura Universitaria, cuyo propósito es abrir puertas tanto a la comunidad universitaria como a la sociedad en general.
En sus tres salas convergen las manifestaciones culturales que se generan desde el interior de la institución, pero también las propuestas de artistas y creadores externos, en un ejercicio de apertura que busca generar encuentros entre distintas disciplinas, perspectivas y formas de conocimiento.
La visión del CABQA contempla la divulgación científica, tecnológica y humanística, así como la creación de vínculos entre la sociedad, la creación artística y el conocimiento mediante mecanismos transparentes de operación.
Para el Mtro. Abraham Kalid H. Martínez, coordinador del Centro de Arte, esta vocación interdisciplinaria se refleja principalmente en la programación de la galería, donde el trabajo conjunto con los campus y las facultades ocupa un lugar predominante.

Explica que las propuestas no necesariamente tienen que partir de un proyecto artístico. También pueden surgir desde la divulgación científica o tecnológica, y a través de un tratamiento curatorial o museográfico, ser presentadas desde la mirada del arte.
De esta manera, prácticamente todas las facultades y disciplinas pueden encontrar espacio en el CABQA. Una exposición puede integrar fotografías documentales de sus intervenciones, maquetas, prototipos, escenografías, bocetos tridimensionales de diseño gráfico o inclusive arte-objeto como pueden ser determinados objetos de diseño industrial.
Esta apertura también se extiende a la sociedad. Con el propósito de mantener un equilibrio en la programación, cualquier persona puede proponer una exposición para el espacio.
“Al ser un espacio universitario de carácter público, promovemos la libertad de expresión, el diálogo abierto y la pluralidad de perspectivas. Todas las posturas tienen cabida siempre que puedan sostenerse desde la argumentación, el intercambio respetuoso de ideas y el reconocimiento de los derechos y la dignidad de las personas. Procuramos especialmente que ninguna expresión reproduzca formas de discriminación, estigmatización, desacreditación o violencia hacia personas o grupos, particularmente aquellos que históricamente han enfrentado condiciones de exclusión o vulnerabilidad. Este principio no supone excluir ni privilegiar arbitrariamente a ningún sector social, sino garantizar condiciones de respeto, participación y diálogo para todas las personas”, señala el funcionario universitario.
La posibilidad de abordar temas que generan debate forma parte de la vocación de este Centro.
“En algunos espacios museísticos o galerísticos, las decisiones curatoriales pueden optar por evitar temas susceptibles de generar controversia entre determinados grupos sociales o aquellos que puedan interpretarse desde posiciones políticas, ideológicas o sociales específicas. En el CABQA partimos de una perspectiva distinta: consideramos que un espacio universitario puede y debe propiciar la discusión de temas complejos, incluso cuando estos generen posiciones encontradas. En ese sentido, el CABQA busca ser un espacio para colocar esas conversaciones en el ámbito público, desde una perspectiva crítica, plural y reflexiva. Esto no significa abordar la controversia de manera gratuita o provocativa. Cuando una exposición plantea temas sensibles, polémicos o socialmente relevantes, procuramos acompañarla de un programa de actividades académico-culturales —conversatorios, mesas de diálogo, conferencias, mediaciones u otros dispositivos— que permitan contextualizar sus contenidos, ampliar las perspectivas y sostener críticamente la narrativa curatorial de la exposición.”, agrega el Mtro. Martínez.
Así, el CABQA se plantea como un espacio universitario abierto a la diversidad de expresiones y formas de conocimiento. Su programación busca integrar exposiciones lúdicas y pedagógicas que, además de acercar al público a distintas manifestaciones artísticas, propicien la conversación y reflexión y el encuentro en la UAQ y la sociedad.

Más que un espacio destinado exclusivamente al arte, el Centro de Arte Bernardo Quintana busca ser un punto de encuentro donde la creación artística, la ciencia, la tecnología, las humanidades y las distintas voces de la comunidad puedan dialogar.
El Centro de Arte Bernardo Quintana se encuentra ubicado en la calle de Dr. Leopoldo Río de la Loza #23, Centro, Querétaro. Puede visitarse en un horario de 10:00 a 15:00 hrs y de 16:00 a 20:00 hrs.
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Por: Dra. Mahinda Martínez y Mtro. Alan Herrera García, Facultad de Ciencias Naturales.
En Querétaro existen 277 especies de plantas comestibles, de las cuales 240 son nativas y 37 introducidas. Las familias con más especies alimenticias son: cactáceas con 55 especies, leguminosas con 26, solanáceas con 20 y asparagáceas con 15. Las regiones con un mayor número de especies comestibles son el municipio de Querétaro y la Sierra Gorda. La importancia de conservar estas especies recae en que son parte de la cultura local, resilientes al clima, son una fuente de alimento accesible y diverso, y son un soporte para la soberanía alimentaria del país. Proteger esta diversidad es asegurar el futuro alimentario, pero ¿qué se come?
Flores de cactacea comestibles
A pesar de que la superficie de nuestro estado está cubierta en su mayoría por matorral xerófilo y que en algunas épocas del año se puede ver completamente seco, existe una gran cantidad de plantas nativas que son aprovechadas y consumidas en la región. Si tuviéramos que elegir la planta que más se utiliza y que define tanto nuestro paisaje como la cocina sería el nopal. De hecho, existen zonas de matorral dominadas por el género Opuntia, del cual encontramos 11 especies en el estado. Del nopal se aprovecha prácticamente todo, desde las pencas para hacer ensaladas y varios guisos, hasta sus frutos, que van desde las clásicas tunas dulces hasta los ácidos Xoconostles. Otra cactácea muy bien aprovechada por sus frutos es el garambullo (Myrtillocactus geometrizans), del que en los meses de julio y agosto se pueden cosechar unas bayas moradas muy dulces, comparables con las cerezas europeas según el botánico que la describió. Durante esta temporada calurosa es común ver nieves, paletas de hielo e incluso mermeladas elaboradas con garambullos.
Jacubos y nopales
Garambullo

Flor de Garambullo
Dejando atrás las cactáceas, otra gran familia destaca en la vegetación queretana, las leguminosas, aquí encontramos al mezquite (Neltuma laevigata), cuyas vainas al ser dulces, se han usado como golosina natural y molidas para hacer harinas, atoles y tamales. Las flores del colorín (Erythrina americana), las semillas y el rizoma del frijol (Phaseolus vulgaris), las semillas de los guajes (Leucaena spp.) todo se come, ya sea cultivado o extraído de poblaciones naturales. O las solanáceas: chile, tomate, jitomate y papitas criollas. Con semejante riqueza podríamos pensar que la culinaria nacional es estrecha de miras y sólo utiliza ingredientes autóctonos.
Erythrina americana
Guajes (Leucaena) Foto de Elizabeth Manrique
¿Pero cuántas recetas de la gastronomía nacional o local se pueden hacer sin ingredientes de otros lugares? Podríamos pensar en las tortillas y estamos a salvo, solo es maíz con agua y sal, pero solo si excluimos las tortillas del norte del país, hechas con trigo y manteca. ¿Tamales? Prácticamente imposible, ya que además de la muy nacional masa de maíz llevan manteca de puerco (domesticado en Asia y/o el Medio Oriente), cebolla y ajo (también del Viejo Mundo). O si los prefieren de pollo, también sería un elemento introducido. Solo un tamal hecho exclusivamente de salsa de chile y jitomate o tomate verde (mexicanos) y con carne de guajolote (también domesticado en México) sería 100 % nacional. Porque los muy queretanos tamales canarios (Pérez 2012) llevan mantequilla, azúcar, huevos, harina de arroz y pasitas (ninguno de ellos domesticado o nativo del país).
Chiles secos. Foto de Hugo Castillo
Pensando en otras recetas de la cocina queretana como “chiles queretanos” (Anónimo 2010) cuyo ingrediente principal es el chile pasilla, nos topamos con que están rellenos de queso panela, queso ranchero, cebolla y cilantro. Las vacas de las que se produce el queso son de Oriente Próximo, la India y África, y el muy socorrido cilantro, tan usado en comidas mexicanas, proviene del Mediterráneo.
Mole. Foto de Eli Manrique
Podríamos creer que en zonas más marginadas encontramos una gastronomía 100% nacional y hecha exclusivamente con las 240 especies alimenticias. Pero revisando el Recetario de la Sierra Gorda de Querétaro (Escobar 2000) nos topamos con historias similares a las ya contadas. Zacahuil: con manteca de puerco. Tamales de cacahuate: leche evaporada, leche de cabra (otro integrante del Viejo Mundo), azúcar (del sudeste de Asia), canela (otra favorita de la cocina mexicana pero también introducida de Asia). O uno de nombre realmente exótico y bonito: memanxá, ¡ese seguramente! pues tampoco, ya que además de maíz lleva queso, piloncillo y canela.
Zacahuil. Foto de Hugo Castillo

Fogón tradicional. Foto de Elizabeth Manrique
Es innegable que la gastronomía mexicana, declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO en el 2010 y de la cual estamos muy orgullosos, se sostiene gracias a la gran capacidad de asimilación y adaptabilidad de los mexicanos. Celebramos nuestra inmensa diversidad vegetal y a las especies nativas que nutren nuestro entorno, pero debemos recordar que han sido muchas las culturas que apuntalan nuestra gastronomía. Nuestra identidad culinaria es rica y diversa precisamente porque, sobre la base de nuestra flora local, hemos sabido integrar aportaciones y sabores del mundo para crear la riqueza culinaria que hoy nos distingue.
Referencias:
- Anónimo 2010 Cocina y cultura en Querétaro. UAQ-IGES.
- Escobar Ledesma, A. 2000. Recetario de la Sierra Gorda de Querétaro. Cocina indígena y popular 52. CONACULTA.
- Hernández-Sandoval, L. y González-Santos, R. 2025. Mexico and the diversity of edible plants: The case of the state of Querétaro. Genet Resour Crop Evol 72: 1377–1389. https://doi.org/10.1007/s10722-024-02063-7
- Martínez, P. S. S., Aguilar-Galván, F. y Hernández-Sandoval, L. 2021. Plantas silvestres comestibles de la Barreta, Querétaro, México y su papel en la cultura alimentaria local. Revista Etnobiología 19(1): 41–62.
- Pérez, G. 2010. Repertorio de tamales. Cocina indígena y popular 15. CONACULTA.
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Con información e imágenes de noticias.uaq.mx
La Facultad de Ingeniería la imparte en San Juan del Río y está dirigida a las nuevas generaciones apasionadas por la tecnología.
La Facultad de Ingeniería (FI) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) imparte en San Juan del Río la nueva Ingeniería en Tecnologías Inteligentes Industriales.
Su plan de estudios se apoya en varios pilares: cimentar bases sólidas en Inteligencia Artificial (IA), sistemas embebidos, Internet y análisis de datos, entre otros; demostrar aptitudes de resolución de problemáticas, autoaprendizaje, trabajo en equipo, liderazgo y sustentabilidad; y proponer soluciones ingenieriles que impulsen de forma activa el desarrollo del país.

El programa nace frente a uno de los principales desafíos de la sociedad actual: el impacto y uso de la IA, una tecnología que ha penetrado rápidamente en la vida cotidiana, profesional y de entretenimiento. Esta revolución plantea un intenso debate entre la necesidad de un marco ético para su correcta utilización y la advertencia constante de que, como toda innovación humana, no está exenta de errores. Por eso, aseguró la directora de la FI, Dra. María de la Luz Pérez Rea, la carrera busca formar talento altamente capacitado, con las herramientas y habilidades necesarias para aprovechar al máximo estas innovaciones de manera integral.
Coordinada por el Dr. Luis Alberto Morales Hernández, la nueva opción educativa fue analizada rigurosamente respecto a su pertinencia, el impacto que tendrán las y los egresados y las necesidades del mercado laboral. Además, cuenta con un prestigiado equipo de docentes reconocidos nacional e internacionalmente, lo cual garantiza un trayecto formativo de calidad y con grandes expectativas de crecimiento.
La orientación de esta Unidad Académica, explicó la Dra. Pérez Rea, responde a la vocación industrial de San Juan del Río. Ese enfoque se consolida con las ingenierías en Mecánica y Automotriz; Automatización, Electromecánica; Industrial y de Manufactura, además de la maestría y el doctorado en Mecatrónica. Esta oferta formativa ha fortalecido la preparación de personal calificado no solo a nivel local, sino también en otras regiones con un perfil similar.
Con esta propuesta, la Facultad de Ingeniería refuerza su oferta formativa en San Juan del Río y abre un camino para quienes quieren enfrentar los retos de la Inteligencia Artificial con herramientas sólidas, capacidad para resolver problemas y soluciones que impulsen el desarrollo.
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Desde 2022, el Programa de Atención al VIH del Servicio Universitario de Salud (PAVIHUAQ) trabaja en la promoción de la salud sexual y la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual entre la comunidad universitaria. A través de campañas, pruebas rápidas, orientación y acompañamiento, el programa busca acercar información y servicios gratuitos que permitan a estudiantes, docentes y trabajadores tomar decisiones informadas sobre su salud.

Al frente de este programa se encuentra el Mtro. Diego Ulises García Hernández, quien explica que una de las principales herramientas de PAVIHUAQ ha sido el contacto directo con la comunidad. Desde su creación, el programa ha realizado 209 campañas en distintos campus y facultades de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), una labor que, con el paso del tiempo, también ha contribuido a disminuir la pena y el temor que anteriormente existían alrededor del tema.
Las actividades incluyen la entrega de preservativos, así como pruebas rápidas y gratuitas de VIH, sífilis y hepatitis C, además de orientación sobre estas y otras infecciones de transmisión sexual. Las pruebas pueden realizarse en las clínicas del Servicio Universitario de Salud y sus resultados se obtienen aproximadamente en 10 minutos.

Para el Mtro. García Hernández, acercar estos servicios a la comunidad universitaria es muy importante, ya que una parte significativa de la población atendida se encuentra en edades jóvenes, etapa en la que muchas personas comienzan o continúan su vida sexual. Por ello, considera fundamental que tengan acceso a información confiable y a herramientas de prevención que les permitan cuidar su salud sin miedo ni prejuicios.

El trabajo de PAVIHUAQ no termina con la entrega de un resultado. Cuando una prueba de VIH resulta positiva, el programa ofrece a la persona un proceso de acompañamiento voluntario que puede mantenerse durante las semanas o meses posteriores, hasta que logre vincularse con una institución de salud e iniciar su tratamiento.
Con autorización de la persona, el seguimiento puede realizarse por teléfono o WhatsApp y, cuando es necesario, de manera presencial. También se ofrece atención psicológica y se facilita el contacto con grupos de autoapoyo de la Coordinación Estatal de VIH. En algunos casos, el personal universitario puede incluso acompañar directamente a la persona a la institución de salud.
Este proceso busca hacer más llevadero un momento que puede estar acompañado de incertidumbre, miedo y preocupación. La intención, explica García Hernández, es que la persona no atraviese sola las primeras etapas posteriores al diagnóstico y pueda comprender que, con tratamiento y seguimiento médico, el VIH no significa el final de su proyecto de vida.
Con esta perspectiva surgió Más allá del diagnóstico. Testimonios Universitarios de Vivir con VIH, un proyecto que será presentado en el marco del Día Mundial del Sida, que se conmemora el 1 de diciembre.
La iniciativa reunirá cinco testimonios de integrantes de la comunidad universitaria que viven con VIH. Las historias serán presentadas de manera confidencial, sin datos que permitan identificar a quienes participan, y buscan colocar en el centro aquello que las estadísticas no siempre permiten ver: la experiencia de una persona frente a un diagnóstico y el camino que sigue después de recibirlo.
Durante los cuatro años de seguimiento realizado por PAVIHUAQ, el equipo ha conocido historias diversas. De acuerdo con García Hernández, muchas de las personas acompañadas han logrado acceder oportunamente al tratamiento y mantenerse en condiciones estables. Precisamente por ello, el proyecto busca mostrar que detrás de cada diagnóstico existe una historia y que recibir un resultado positivo no significa que la vida tenga que detenerse.
Quienes aceptaron compartir su experiencia lo hicieron, en buena medida, con la intención de que otras personas conozcan la realidad del VIH, se realicen pruebas, continúen sus tratamientos y, sobre todo, no sean víctimas de discriminación. Algunas de estas historias también buscan evitar que otras personas atraviesen los mismos momentos de miedo e incertidumbre que ellos vivieron al inicio.
El proyecto parte de una convicción: si bien el VIH continúa siendo una condición de salud que requiere atención y tratamiento, uno de los principales desafíos actuales está relacionado con el estigma y la discriminación.

Para el responsable de PAVIHUAQ, los avances médicos alcanzados durante las últimas décadas han transformado considerablemente la manera de vivir con VIH. Los tratamientos permiten controlar la infección y llevar una vida plena; sin embargo, el temor al rechazo puede convertirse en una barrera para realizarse una prueba, acudir a los servicios de salud o mantener un tratamiento.
Por ello, considera que hablar del VIH desde la información, la prevención y las historias de vida es también una forma de cuidar la salud. Una persona que conoce las vías de transmisión, las alternativas de prevención y la existencia de tratamientos puede tomar decisiones con mayor tranquilidad y responsabilidad.
En este sentido, la Universidad tiene un papel importante al generar espacios donde la comunidad pueda acercarse a estos temas sin sentirse juzgada. Para García Hernández, combatir el estigma es una tarea que requiere tiempo y que debe involucrar especialmente a las nuevas generaciones.
Más allá del diagnóstico busca contribuir justamente a ese cambio de mirada; pasar de una cifra a una persona, del miedo a la información y del silencio a la posibilidad de hablar sobre salud sexual con responsabilidad y sin prejuicios.
Las personas interesadas en realizarse una prueba o recibir orientación pueden acercarse a las unidades clínicas y consultorios del Servicio Universitario de Salud. Los servicios son gratuitos y confidenciales. También pueden comunicarse a la extensión 3507 y 75060 de la UAQ para solicitar información o agendar una prueba.
Los cinco testimonios que integran Más allá del diagnóstico. Testimonios Universitarios de Vivir con VIH serán presentados en el marco del Día Mundial del Sida y difundidos posteriormente a través de medios y plataformas institucionales de la Universidad.
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Con información y fotografía de Secretaría de Investigación, Innovación y Posgrado UAQ, Abiel Jiménez
De las maternidades como actos políticos al arte colonial mexicano: las investigaciones que impulsa un cuerpo académico consolidado de la Facultad de Artes UAQ
Para este grupo de la Facultad de Artes de la UAQ, el arte no cabe en una sola disciplina. Desde hace ya una década, cinco investigadoras e investigadores han trabajado en proyectos que lo tratan como un eje transversal, y hoy su Cuerpo Académico Perspectivas Transversales de las Artes tiene el nivel Consolidado.
Lo lidera la Dra. Martha Gutiérrez Miranda, SNII 1,y pertenecioente al Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP). Lo integran también la Dra. María del Mar Marcos Carretero, profesora emérita (SNII 1); la Dra. Luz del Carmen Magaña Villaseñor y el Dr. José Antonio Tostado Reyes, ambos con SNII Candidato y PRODEP, y el Dr. Sergio Rivera Guerrero (PRODEP).
Desde enfoques distintos, el equipo suma esfuerzos en la creación, la enseñanza, la difusión y la promoción de las artes y el diseño. Su trabajo se organiza en dos líneas. La primera, Arte, Pensamiento y Cultura, concibe el arte como un espacio de reflexión crítica y producción de conocimiento, ligado al pensamiento, la cultura y los contextos sociales. La segunda, Arte, Tecnología y Cultura, explora los cruces entre arte, diseño y tecnologías contemporáneas, con atención a los procesos creativos, los lenguajes digitales y la cultura visual actual.

Su labor también se refleja en las aulas. Apoyan la investigación, la creación y la enseñanza en las licenciaturas en Diseño y Comunicación Visual, Artes Visuales y Restauración de Bienes Muebles, y colaboran con la Maestría en Artes y Humanidades, la Maestría en Diseño y Comunicación Visual y la Maestría y Doctorado en Artes y Humanidades.
Entre sus proyectos actuales están “Cuerpo, arte y maternidades, como actos políticos y de cuidado en Latinoamérica”, “Arte y Silencio” y “Signos y Cultura. Aproximaciones transversales para su análisis”. Además desarrollan “Pensamiento visual y visualización de la información”, “Hermenéutica e imagen”, “Significación de los objetos tipográficos desde el estudio histórico-cultural”, “Iconologías e iconografías en el arte Colonial Mexicano” y “Franciscanos en México, a 500 años de la llegada de Fray Martín de Jesús o de La Coruña al reino Purépecha”.
Con ocho proyectos en marcha, el equipo mantiene abiertas preguntas que van del cuidado y las maternidades en Latinoamérica a la tipografía, el silencio y el arte colonial mexicano. Tras diez años de trabajo conjunto y ya con el nivel Consolidado, sigue apostando por una misma idea: que el arte se investiga, se crea y se enseña desde varios frentes a la vez.