Hablar de la historia de la Universidad implica recordar aulas, rectores y generaciones. Sin embargo, detrás de cada periodo existe una tarea fundamental: contar lo que sucede en la casa de estudios y compartirlo con la sociedad. El Sr. Juan Trejo Guerrero estuvo al frente del Departamento de Prensa y Relaciones Públicas en dos periodos, de 1981 a 1986 con Gaceta y de 2000 a 2003 con Imagen Universitaria.
Cuando llegó a la UAQ en 1974, existía el boletín Diálogo Universitario, elaborado diariamente mediante esténcil y mimeógrafo, cuyo alcance dependía de que los medios de comunicación retomaran sus contenidos. Por ello, en una Universidad con nuevos proyectos y desarrollo, surgió la necesidad de contar con un órgano de difusión propio que documentara su quehacer.

Construir memoria
Fue así como, en 1981, se publicó por primera vez Gaceta, durante el rectorado de Mariano Palacios Alcocer, quien consideró necesario reunir en una publicación semanal los principales sucesos de la institución. Juan Trejo asumió la tarea de darle identidad editorial.
“Había mucha información por resumir. Con los Rectores Mariano y Braulio, fueron periodos muy fecundos para la institución en toda materia”, recuerda.
En las ediciones se integraron la vida académica, cultural y administrativa. Cada número representaba la posibilidad de exponer el trabajo.
Las páginas daban cuenta de proyectos, logros estudiantiles, actividades culturales y acontecimientos que hoy forman parte de la memoria. “La revista exponía el qué y el cómo de su progreso”, señala.
Una visión integral
El Sr. Trejo recuerda esos años como una etapa de colaboración y compromiso. Con un equipo reducido, el Departamento seleccionaba los proyectos y eventos más relevantes para editar una publicación representativa. “Era un medio indispensable para que la sociedad de Querétaro estuviera al tanto de su Universidad y que nos conociera un poco más”, sostiene.
El nacimiento de Imagen
Esa filosofía acompañó años después el nacimiento de Imagen Universitaria. El cambio de nombre respondía a la idea de proyectar hacia el exterior la visión sólida y comprometida del alma mater queretana.
Mientras Gaceta consolidó su propia voz, Imagen amplió la mirada hacia el arte, la cultura y el deporte, reflejando una institución cada vez más diversa. Durante esta etapa también se abordaron temas fundamentales, entre ellos la defensa de la autonomía.
A la distancia, lo que distingue aquellos años no son únicamente los formatos impresos o las herramientas disponibles, sino la convicción de que la Autónoma de Querétaro debía narrarse a sí misma y preservar su historia.
La autora de su historia
Hoy, cuando la comunicación se desarrolla en entornos digitales, resulta difícil imaginar el esfuerzo que implicaba producir una publicación semanal. Sin embargo, la esencia de documentar el presente para construir la memoria del futuro permanece.
“Una institución, como un pueblo que no se basa en su historia, no sabe dónde está y no sabe hacia dónde ir”, reflexiona.
Quizá por eso resume su legado en una sola palabra: “Constancia”. La publicación ha evolucionado, pero nunca ha dejado de registrar la vida institucional.
Para quien dedicó buena parte de su vida a la comunicación, el significado de esa labor permanece intacto. “La comunicación es una especie de oxígeno y de aire para respirar”, señala.
Hoy, como Cronista Universitario, Don Juan Trejo, continúa sumando con su trabajo al legado y patrimonio colectivo de la UAQ. Su dedicación ha permitido preservar el paso de miles de universitarias y universitarios, permitiendo que cada generación encuentre una razón para sentirse parte de algo más grande.