Informar lo que ocurría dentro de la UAQ implicaba recorrer pasillos, tocar puertas y construir, prácticamente desde cero, los canales de comunicación institucional. Con una infraestructura mucho menor a la contemporánea, la labor periodística descansaba en un grupo pequeño pero apasionado de profesionales, encargados de documentar el acontecer académico y administrativo para darle voz a su comunidad.
José Guadalupe López Sánchez formó parte de esa etapa. Primero como reportero y después como coordinador del Departamento de Prensa, fue testigo del surgimiento de Gaceta en 1981 y participó en su consolidación.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde estudió Periodismo y Comunicación Colectiva, llegó a la UAQ en febrero de 1980 tras su trabajo en El Sol de México y la revista Proceso. Su incorporación coincidió con un momento clave para la difusión universitaria.
Cuando ingresó al Departamento de Prensa, únicamente dos reporteros cubrían todas las actividades. Bajo la coordinación de Juan Trejo, recorrían oficinas y planteles para entrevistar y elaborar los boletines informativos.
La creación de Gaceta representó una nueva etapa. Además de los boletines diarios, el equipo comenzó a generar contenidos más amplios que permitían documentar con mayor profundidad los acontecimientos. “Sentimos que era más trabajo porque no solo teníamos que cubrir la información del día, sino también trabajar con información más amplia para la publicación”, recuerda.

La cobertura se expande
En 1988 asumió la coordinación del Departamento de Prensa. Desde ese cargo impulsó una cobertura extensa que incluyera no solo a Centro Universitario, sino también a otros planteles y espacios que formaban parte del crecimiento de la institución.
“Fue bueno el recibimiento porque no había otro espacio informativo para la comunidad. Era la forma que tenían los muchachos para enterarse de lo que pasaba”, señala. Durante esos años, la publicación contaba con ocho páginas y se había convertido en el principal canal de información para estudiantes, docentes y trabajadores.
Los contenidos se jerarquizaban con base en su relevancia. Actividades de Rectoría, investigaciones, presentaciones de libros, visitas de personalidades y acontecimientos educativos, formaban parte de una publicación que buscaba reflejar la vida institucional en todas sus dimensiones.

Los aprendizajes
Para López Sánchez, uno de los mayores aprendizajes de su labor periodística fue la oportunidad de acercarse a distintas áreas del conocimiento. Cada entrevista le permitía adentrarse a nuevas disciplinas y compartirlo con la comunidad. “Es una carrera en la que uno aprende mucho. Al hacer entrevistas aprendes de áreas que a veces no manejas y procuras que ese aprendizaje también llegue a los universitarios”, afirma.
A cuatro décadas y media del nacimiento de gaceta universitaria, observa con satisfacción la permanencia de un proyecto que ha acompañado a la UAQ y que continúa siendo un espacio fundamental. “Me da mucho gusto ver que el trabajo realizado dio ciertos frutos y sigo viendo los resultados ahora”, expresa.
Su testimonio refleja el compromiso de quienes, desde el periodismo, contribuyeron a documentar el desarrollo de nuestra Alma Mater y a construir un archivo vivo permanente de los acontecimientos que han marcado su trayectoria.