Autoras: Sandra Patricia Rodríguez, María del Carmen Mejía Vázquez
Doctorado en Ciencias Biológicas, Facultad de Ciencias Naturales.
El objetivo de cualquier ciencia es encontrar respuestas para comprender y explicar algún fenómeno. Para realizar una investigación no es necesario tener un exceso de conocimiento sobre técnicas experimentales o estadísticas, ni dominar un vocabulario muy especializado. En realidad, lo que se necesita es identificar una problemática o incógnita, estructurar una posible solución, recopilar información sobre el tema y, con base en ello, diseñar un modelo práctico que permita comprobar si lo que nos planteamos en un inicio es correcto o no (Arteaga y Fernández, 2010; Argimon y Jiménez, 2019).
La investigación clínica tiene varias fases (preclínica, I, II, III y IV). En la fase preclínica, cuando se está desarrollando un fármaco, este se administra a diferentes especies animales, como el ratón, la rata, el hámster, el cobayo, el jerbo y el canino doméstico (perro). Esto tiene como objetivo principal determinar la seguridad y la actividad biológica de un fármaco antes de su uso en el ser humano (Argimon y Jiménez, 2019).
Sin embargo, existe un tabú sobre la utilización de animales como modelo experimental para la realización de esta fase de la investigación.
La ética como base de la investigación
Los protocolos de investigación son sometidos a una evaluación por un comité de Bioética, el cual se encarga de verificar que los animales se encuentren en condiciones adecuadas según la norma mexicana NOM-062-ZOO-1999. Esta menciona que las instalaciones para los animales deben contar con condiciones adecuadas de espacio, higiene, iluminación, ventilación, humedad, alimentación y temperatura, para que el animal esté libre de estrés.
El uso de animales tiene que ser con la finalidad de diagnosticar, prevenir o tratar enfermedades. Por otro lado, la norma establece que todos los procedimientos dolorosos se realizarán bajo las condiciones idóneas de anestesia y analgesia (NOM-062-ZOO-1999).
La importancia del perro como modelo experimental
El perro es el espécimen previo al uso de fármacos en humanos en el desarrollo de medicamentos, debido a sus similitudes histológicas y fisiológicas, así como a su fácil manejo. Hay un sinnúmero de enfermedades de carácter fisiopatológico similares entre ambas especies, por lo que se pueden compartir tratamientos con los ajustes adecuados de dosis y frecuencia.
Las investigaciones que utilicen al perro como modelo experimental deben cumplir con todas las especificaciones antes mencionadas en la NOM-062-ZOO-1999. Además, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE), los perros utilizados para proyectos de investigación tienen que estar libres de hambre, sed, desnutrición, temor, angustia, molestias físicas, dolor y lesiones, y tienen que ser libres de manifestar un comportamiento natural (OIE, 1965).
Conclusión
La investigación es fundamental para mejorar la calidad de vida de una población al realizar avances en las tecnologías para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de enfermedades. Como resultado, optimiza la economía de un país al mejorar la salud pública y promover un menor presupuesto destinado a tratamientos ineficientes.
Es importante que se tenga conocimiento de lo que en verdad conlleva el uso de animales en un proyecto de investigación, principalmente en el caso del perro como modelo experimental, para no promover la divulgación de información poco certera que pueda llegar a afectar la aplicación de proyectos y, como consecuencia, el avance de la sociedad.
Referencias:
- Argimon P. J. M. y Jiménez V. J. (2019). Métodos de investigación clínica y epidemiológica. Cap. 1. Principios generales de investigación. El proceso de la investigación clínica y epidemiológica (pp. 3-19). Barcelona, España: ELSEVIER.
- Arteaga H. J. y Fernández S. J. (2010). El método clínico y el método científico. MediSur, 8(5), 12-20.
- Normas internacionales de la OIE sobre bienestar animal. (1965). Cinco libertades sobre los derechos de los animales.
- Norma Oficial Mexicana NOM-062-ZOO-1999. Especificaciones técnicas para la producción, cuidado y uso de los animales de laboratorio.
- Vega G. P. y López B. R. (2014). Ética en la investigación clínica. Rev. Chil. Anest., 43(4), 361-367.