Autores: Anallely Pantoja Pantoja, Dra. Ana Gabriela Hernández Puga, Dr. Oskar Soto Rojas, Dr. Humberto Martínez Orozco

¿Sabías qué la población mundial en el 2050 estará conformada principalmente por adultos mayores y que con ello aumentarán los casos de diversas enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, convirtiéndose así en un problema de salud pública? (Instituto Nacional de Geriatría, 2020)

Pero no todo está perdido, hay acciones que podemos comenzar desde hoy de manera preventiva para cuidar nuestro cerebro, una de ellas es el “Ejercicio Físico”. En la actualidad se sabe que el ejercicio físico, más allá de los beneficios estéticos, de fuerza, resistencia, velocidad, ente otros. Genera una posible protección en nuestro cerebro, evitando su degeneración.

Pero ¿Cómo suceden esta protección?, varios estudios realizados en animales y humanos sugiere que el ejercicio físico tanto de fuerza como aeróbico disminuye procesos inflamatorios dañinos en nuestro cerebro, aumenta factores neurotróficos los que permiten la neuroplasticidad, es decir la formación de conexiones entre neurona y neurona, también se liberan sustancias químicas benéficas, como las endorfinas, que mejoran el estado de ánimo y neurotransmisores, que eficientizan procesos cerebrales, como memoria. (Agüera et al., 2020, Andrade et al., 2023).

Hablando de memoria, esta tiene una relación directa con el ejercicio físico, se ha comprobado que las personas activas físicamente presentan mejor rendimiento en pruebas de memoria, atención y velocidad de procesamiento. Esto se debe a que el ejercicio físico aumenta el flujo sanguíneo cerebral y con ello mejora la oxigenación y favorece a el crecimiento del hipocampo, un área que se ve afectada en la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. (De la Rosa,et al.,2020).

En la actualidad no existe una cura para el Alzheimer, pero cada vez hay más evidencia de que un estilo de vida activo puede retrasar su aparición o disminuir su impacto. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta un 40% de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse mediante cambios en el estilo de vida, siendo la actividad física una de las piezas fundamentales (Livingston, et al.,2020).

 

¿Qué tipo de ejercicio se pude realizar para obtenerlos beneficios? Desde los 18 a los 64 años se sugiere realizar un mínimo de 150 a 300 minutos de actividad física de resistencia o aeróbica por semana. Es decir, podemos combinar levantamiento de pesas, correr, nadar o realizar algún deporte estructurado como fútbol, básquetbol, yoga, etc. Hay muchas formas de mantener el cuerpo en movimiento.

En conclusión: ahora sabemos que moverse es mucho más que una cuestión de estética es una inversión en salud cerebral. Incluir el ejercicio en la rutina diaria no solo mejora la calidad de vida en el presente, sino que también puede ser clave para preservar la memoria y reducir el riesgo de enfermedades como el Alzheimer. Nunca es tarde para empezar a moverse, las decisiones de hoy pueden cambiar el curso de nuestro envejecimiento.

¡Acepta el reto de cuidar tu cerebro desde ahora!

Bibliografía:

De Salud, S. (s. f.). Enfermedad de Alzheimer, demencia más común que afecta a personas . . . gob.mx. https://www.gob.mx/salud/es/articulos/enfermedad-de-alzheimer-demencia-mas-comun-que-afecta-a-personas-adultas-mayores.

Agüera-Ortiz, L., García-Ramos, R., Pérez, F. J. G., López-Álvarez, J., Rodríguez, J. M. M., Rodríguez, F. J. O., Pueyo, J. O., Valero, C. P., & Porta-Etessam, J. (2021). Depression in Alzheimer’s Disease: A Delphi Consensus on Etiology, Risk Factors, and Clinical Management. Frontiers In Psychiatry, 12. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2021.638651

Andrade-Guerrero, J., Rodríguez-Arellano, P., Barron-Leon, N., Orta-Salazar, E., Ledesma-Alonso, C., Díaz-Cintra, S., & Soto-Rojas, L. O. (2023). Advancing Alzheimer's Therapeutics: Exploring the Impact of Physical Exercise in Animal Models and Patients. Cells, 12(21), 2531. https://doi.org/10.3390/cells12212531

De la Rosa, A., Olaso-Gonzalez, G., Arc-Chagnaud, C., Millan, F., Salvador-Pascual, A., García-Lucerga, C., Blasco-Lafarga, C., Garcia-Dominguez, E., Carretero, A., Correas, A. G., Viña, J., & Gomez-Cabrera, M. C. (2020). Physical exercise in the prevention and treatment of Alzheimer's disease. Journal of sport and health science, 9(5), 394–404. https://doi.org/10.1016/j.jshs.2020.01.004

Livingston, G., Huntley, J., Sommerlad, A., Ames, D., Ballard, C., Banerjee, S., Brayne, C., Burns, A., Cohen-Mansfield, J., Cooper, C., Costafreda, S. G., Dias, A., Fox, N., Gitlin, L. N., Howard, R., Kales, H. C., Kivimäki, M., Larson, E. B., Ogunniyi, A., . . . Mukadam, N. (2020). Dementia prevention, intervention, and care: 2020 report of the Lancet Commission. The Lancet, 396(10248), 413-446. https://doi.org/10.1016/s0140-6736(20)30367-6