El Dr. Luis Gerardo Hernández Sandoval, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro, es uno de los botánicos mexicanos con mayor trayectoria en el estudio, documentación y conservación de la flora nacional. Su labor académica, científica y docente fue recientemente reconocida con la Medalla al Mérito Botánico, hoy denominada “Medalla Graciela Calderón y Jerzy Rzedowski”, distinción otorgada a especialistas cuya contribución ha sido fundamental para el conocimiento botánico en México.

El Dr. Hernández Sandoval es biólogo egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. Posteriormente realizó el doctorado en Botánica en la Universidad de Texas, en Austin, formación que consolidó su interés por la diversidad vegetal y el estudio profundo de las plantas.

Tras concluir sus estudios doctorales, trabajó durante un periodo en la Universidad de Tamaulipas, experiencia que marcó el inicio de proyectos enfocados en plantas útiles y en el conocimiento de su relación con las comunidades. En 1994 se incorporó a la UAQ, combinando la docencia con la investigación científica, una actividad que, como él mismo expresa, disfruta profundamente.

Aunque desde su formación como biólogo mostró interés por múltiples áreas, su inclinación definitiva por la botánica surgió gracias a la guía del Dr. Francisco González Medrano, investigador de la UNAM. Bajo su acompañamiento, tuvo la oportunidad de realizar trabajo de campo y conocer plantas de diversas regiones del país. La cercanía con la naturaleza, las salidas al campo y la enseñanza directa fueron decisivas para que naciera su amor por las plantas.

Entre las actividades que más disfruta el Dr. Hernández Sandoval se encuentra la docencia, especialmente la enseñanza directa en campo. Imparte cursos en los que lleva a sus estudiantes a conocer las áreas de conservación de Querétaro, con el objetivo de que aprendan a reconocer las especies en su entorno natural.

Asimismo, desarrolla una parte fundamental de su trabajo en el Herbario Jerzy Rzedowski (QMEX) de la UAQ, donde se estudian, identifican y clasifican las plantas recolectadas. La taxonomía, la determinación de familias y especies, y el análisis detallado de cada ejemplar forman parte de una labor científica que considera esencial para el conocimiento del patrimonio natural.

En los últimos años, su investigación se ha enfocado de manera particular en la agrobiodiversidad, analizando los usos que las comunidades dan a las plantas, sus formas de cultivo y los procesos de domesticación. Este enfoque integra el conocimiento científico con el saber tradicional, ampliando la comprensión del valor social y cultural de la flora.

Para el Dr. Hernández Sandoval, cuando existe vocación y compromiso, los retos se vuelven manejables. Sin embargo, reconoce que uno de los principales obstáculos para la botánica en México es el financiamiento de la investigación, especialmente de los estudios básicos, que en ocasiones son subestimados.

Subraya que sin un conocimiento sólido de los recursos naturales y del patrimonio biológico del país, resulta imposible avanzar hacia investigaciones más profundas o aplicaciones de mayor impacto. A ello se suman los riesgos del trabajo de campo, como la presencia de fauna peligrosa o situaciones de inseguridad, aunque destaca que, afortunadamente, nunca han enfrentado problemas graves.

El Dr. Hernández Sandoval enfatiza que México es un país con una riqueza vegetal extraordinaria: de aproximadamente 24 mil especies de plantas, cerca de 7 mil son comestibles, y alrededor de mil poseen un alto valor nutritivo. Desde su perspectiva, el desconocimiento de estos recursos contrasta con los problemas de hambre y desnutrición existentes en el país.

Considera que el estudio y la conservación de la flora no solo tienen un valor ecológico, sino también social, económico y cultural, ya que muchas plantas cumplen funciones esenciales para la alimentación, la salud y el bienestar de las comunidades.

Recibir esta medalla representa para el Dr. Hernández Sandoval un orgullo y un reconocimiento inesperado. Considera que este logro es compartido con la Universidad Autónoma de Querétaro, en la que ha desarrollado su labor durante más de tres décadas, así como con sus colegas y, de manera muy especial, con sus estudiantes.

Recuerda que, al ser contratado, le expresaron el deseo de que sus alumnos fueran mejores que él, un ideal que ha guiado su práctica docente. Espera que este reconocimiento sirva como ejemplo e inspiración para las nuevas generaciones de universitarios.

Lejos de marcar un punto de cierre, este premio refuerza su compromiso de seguir trabajando, investigando y enseñando. Para el Dr. Hernández Sandoval, el reconocimiento es momentáneo, pero la necesidad de conocer y conservar las plantas del país es permanente.

Finalmente, invita a las y los universitarios a acercarse a la botánica, una disciplina con múltiples áreas de desarrollo, desde el estudio de las interacciones ecológicas y la polinización, hasta la investigación de compuestos químicos con aplicaciones medicinales y alimentarias. Subraya que las plantas son fundamentales para la vida, pues producen el oxígeno que respiramos, y conocerlas es una responsabilidad compartida.