Consolidado como un espacio clave para la generación de conocimiento, el Centro de Investigación Biomédica Avanzada (CIBA) de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro se posiciona como un referente en investigación científica y formación de posgrado, impulsando proyectos que abordan problemáticas actuales desde una perspectiva multidisciplinaria.

El Dr. Pablo García Solís, coordinador académico del centro y Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que las actividades del CIBA se concentran principalmente en dos ejes: la investigación y el posgrado. En este sentido, el centro alberga tres programas académicos: la Maestría en Ciencias en Neurometabolismo, así como la Maestría y el Doctorado en Ciencias en Biomedicina, que en conjunto integran una comunidad de 42 estudiantes de posgrado.

Actualmente, el CIBA reúne a alrededor de 17 investigadores, entre profesores de tiempo completo, becarios posdoctorales y colaboradores asociados, quienes desarrollan proyectos enfocados en diversas áreas como cáncer, disruptores endocrinos, microbiota, metabolismo energético, micronutrimentos, fitoquímicos, inmunología, investigación odontológica, enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes mellitus e hipertensión, y neurociencias. Este abanico de líneas de investigación favorece la participación de estudiantes provenientes de distintas disciplinas, entre ellas Medicina, Enfermería, Ciencias Naturales y Química, lo que fortalece el trabajo colaborativo y la generación de propuestas innovadoras.

El Centro se encuentra ubicado en el Campus Aeropuerto y es un espacio que concentra diversas áreas académicas y de investigación. Esta ubicación permite fortalecer la colaboración entre facultades y facilita el acceso a infraestructura especializada, favoreciendo el desarrollo de proyectos científicos y la formación de estudiantes en un entorno que promueve la innovación y el trabajo interdisciplinario.

De acuerdo con el Dr. García Solís, el origen del centro tuvo un enfoque clínico; sin embargo, tras la pandemia por COVID-19 en 2021, el espacio fue destinado a concentrar las actividades de investigación que anteriormente se realizaban en el Campus La Capilla. Desde entonces, su objetivo principal es impulsar la producción científica de calidad y la formación de recursos humanos altamente especializados.

En cuanto a su organización interna, el CIBA cuenta con laboratorios estructurados en torno a cuerpos académicos, una estrategia promovida por la Secretaría de Educación Pública que agrupa a docentes e investigadores con intereses comunes para fortalecer funciones sustantivas como la docencia, la investigación, la gestión y la divulgación científica. En la actualidad, el centro alberga al menos cinco cuerpos académicos de la Facultad de Medicina, con distintos niveles de consolidación.

Uno de los principales retos que enfrenta este espacio es el financiamiento para el desarrollo de proyectos de investigación. No obstante, el coordinador destacó que los académicos han logrado obtener recursos a través de convocatorias de ciencia básica y de frontera a nivel federal, así como mediante programas institucionales como FONFIVE y FOPER, lo que ha permitido dar continuidad a sus líneas de trabajo.

Finalmente, el Dr. García Solís subrayó que la investigación no solo busca generar respuestas, sino también nuevas preguntas que amplíen los horizontes del conocimiento y propicien soluciones a problemáticas aún no resueltas. En este sentido, destacó la importancia de contar con espacios que fomenten la creatividad, el análisis y la colaboración interdisciplinaria.

Para quienes deseen conocer más sobre la oferta académica y las líneas de investigación del CIBA, pueden consultar la página oficial de la Facultad de Medicina de la UAQ, en el apartado de posgrados.