Este artículo fue desarrollado por la Dra. Mahinda Martínez y Díaz de Salas y el M. en C. José Alan Herrera García de la Facultad de Ciencias Naturales.
Cuando pensamos en el desierto imaginamos paisajes secos, plantas con espinas y escasez de agua. En lo alto de los acantilados de la zona árida Queretano-Hidalguense, donde el sol cae con fuerza y el agua es un recurso escaso, existen pequeños oasis que aparecen después de las lluvias. No se encuentra en un río ni en una laguna, sino dentro de una planta. En el interior de ciertas bromelias conocidas como tinajas, unas cuantas gotas de agua se convierten en el hogar de bacterias, hongos, algas e insectos diminutos. Lo que parecen unas simples plantas en las paredes rocosas son, en realidad, pequeños ecosistemas acuáticos suspendidos en el desierto (Fig. 1).

Fig. 1. Bromelias tanque creciendo en los acantilados
Estas plantas almacenan agua de lluvia en el interior de sus hojas, formando pequeños cuerpos de agua temporales llamados fitotelmas. Aunque parezcan simplemente agua estancada, en realidad constituyen microecosistemas donde viven bacterias, hongos, algas, insectos y otros organismos diminutos que dependen del agua para sobrevivir (Fig. 2).

Fig. 2. Pseudalcantarea grandis, se muestra la roseta y la acumulación de agua
Los desiertos albergan una gran diversidad de plantas y animales adaptados a la escasez de agua. Algunas plantas aparecen solamente después de las lluvias (como los mayitos), mientras que otras almacenan agua en sus tejidos para sobrevivir durante largos periodos secos (como las cactáceas). Entre estas adaptaciones destacan las bromelias tanque, cuyas hojas forman una roseta que acumula agua y materia orgánica. Esta cavidad central funciona como una pequeña alberca natural donde se acumula hojarasca, restos de insectos y detritus, siendo la hojarasca la base del ecosistema.
En el cañón de Las Angosturas, en los límites entre Querétaro e Hidalgo, crece la bromelia Pseudalcantarea grandis, conocida localmente como tinaja o soluche de agua (Fig. 3). Estas plantas viven sobre paredes rocosas casi verticales, donde no existe suelo. Sus raíces no se encargan de absorber nutrientes, más bien funcionan como anclas que mantienen a la planta adherida a la roca. Los nutrientes provienen principalmente de la descomposición de la materia orgánica que se acumula en su interior. Dentro del tanque se desarrolla una comunidad de microorganismos que descomponen la materia orgánica y liberan nutrientes que la planta puede absorber mediante estructuras microscópicas llamadas tricomas.

Fig. 3. Pseudalcantarea grandis en las paredes del Cañón de las Angosturas
Aunque el volumen de agua en cada bromelia puede ser de apenas unos mililitros, dentro de ese espacio se establece un ecosistema completo. Investigaciones recientes utilizando ADN ambiental han permitido identificar cientos de microorganismos en estos pequeños estanques naturales y se ha encontrado una gran diversidad de bacterias y de hongos, además de la presencia de algas y pequeños invertebrados. En este microecosistema también existen diferentes niveles tróficos: descomponedores que degradan la materia orgánica, organismos filtradores que consumen partículas microscópicas y pequeños depredadores que se alimentan de otros organismos acuáticos (Fig. 4).

Fig. 4. Esquema de los organismos presentes en el fitotelma
El agua dentro de estas bromelias no dura para siempre. En ambientes áridos se evapora rápidamente y los fitotelmas suelen existir solo durante algunos meses después de la temporada de lluvias. Aun así, ese breve periodo es suficiente para que numerosos organismos completen parte de su ciclo de vida. Cada bromelia suspendida en los acantilados del desierto es un pequeño oasis temporal lleno de vida.
Referencias:
- Herrera-García, J. A., Martínez, M., Zamora-Tavares, P., Vargas-Ponce, O., Hernández-Sandoval, L., & Rodríguez-Zaragoza, F. A. (2022). Metabarcoding of the phytotelmata of Pseudalcantarea grandis (Bromeliaceae) from an arid zone. PeerJ, 10, e12706.
- Herrera-García, J. A., Martínez, M., Zamora-Tavares, P., Vargas-Ponce, O., & Hernández-Sandoval, L. (2025). Eukaryotic diversity and trophic levels inside the tank bromeliad Pseudalcantarea grandis in a dry area as detected by eDNA metabarcoding. Revista Mexicana de Biodiversidad, 96, e965504.
- Herrera-García, A., Martínez, M., Enríquez-Antonio, O., Zamora-Tavares, P., & Vargas-Ponce, O. (2018). Caracterización de biota asociada al fitotelma de Tillandsia grandis (Bromeliaceae) en acantilados de la zona árida queretano-hidalguense. Revista NTHE, 23, 16–20.