Con el objetivo de generar evidencia científica sobre los beneficios del arte en la salud integral, docentes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) han puesto en marcha un proyecto de investigación interdisciplinario que vincula a las facultades de Enfermería, Artes y Medicina, en colaboración con la Casa de Atención del Adulto Mayor “Divina Providencia”.
El proyecto esta a cargo de la Dra. Fabiola García Rangel y cuenta con la colaboración de la Dra. Elena Navarro Mosqueda, el Mtro. Elías Rodríguez Méndez y la Mtra. Martha Paola Corrales Justo, todos ellos de la Facultad de Artes; de la Mtra. María del Carmen Jiménez Díaz de la Facultad de Enfermería y del Dr. Lenin Torres García de la Facultad de Medicina; así como del Lic. Juan Pablo Muñoz, egresado de la Licenciatura en Música Polular Contemporánea.

El primer estudio, ya en curso, se centra en el canto sentipensante como herramienta de intervención en comunidades terapéuticas. Esta propuesta, que integra elementos de música, movimiento, actuación y trabajo colectivo, se aplicará durante el presente semestre con personas adultas mayores del asilo, a través de sesiones semanales que evolucionarán hacia una intervención intensiva de dos encuentros por semana.
Más allá de su dimensión artística, el proyecto tiene como eje la medición de indicadores concretos de salud física, emocional y cognitiva. Entre ellos, se evaluarán niveles de depresión, calidad de vida, funciones motoras y capacidades cognitivas como la memoria y la atención. Para ello, el equipo combinará metodologías cualitativas y cuantitativas, incorporando también parámetros fisiológicos básicos como presión arterial, pulso y oxigenación.

De acuerdo con los docentes, si bien existen múltiples experiencias que evidencian los beneficios del arte en el bienestar, pocas han sido documentadas con rigor científico. Por ello, esta investigación busca no solo confirmar dichos efectos, sino también aportar datos que permitan fortalecer el diálogo entre disciplinas como las artes, la enfermería y la medicina.
En paralelo, se integrará la danzaterapia, particularmente a través de la danza circular, como una estrategia que favorece la movilidad, la socialización y la construcción de comunidad entre las y los adultos mayores. Esta práctica, alineada con enfoques de cultura de paz, contribuirá a contrarrestar el aislamiento y promover una mejor calidad de vida.
La intervención contempla la participación de aproximadamente 50 residentes del asilo, aunque el análisis formal se realizará con una muestra de 20 personas que cumplen con criterios específicos para la investigación. No obstante, las actividades estarán abiertas a toda la comunidad del espacio, privilegiando un enfoque inclusivo y participativo.
Entre los principales retos del proyecto destaca la articulación de distintas perspectivas disciplinarias, particularmente en la integración de criterios de evaluación entre las áreas artísticas y médicas. Sin embargo, el equipo considera que este diálogo representa una oportunidad para ampliar los alcances del conocimiento y sentar las bases para futuras investigaciones, incluso con la posibilidad de incorporar biomarcadores más complejos en etapas posteriores.
Además de su contribución académica, esta iniciativa busca generar un impacto social tangible, al promover la vinculación universitaria con sectores que requieren atención integral. En este sentido, las y los docentes subrayan la importancia de que la universidad mantenga un compromiso activo con la sociedad, desarrollando proyectos que trasciendan el aula y respondan a problemáticas reales.
Un aspecto distintivo de esta investigación es que parte de experiencias previas en centros de rehabilitación y otros asilos, donde el canto sentipensante ya ha sido aplicado con resultados positivos en el ámbito emocional y social; sin embargo, esta será la primera ocasión en que dichos efectos se midan de manera sistemática. Para ello, el equipo también adaptará instrumentos como la prueba de Tinetti, integrando registros en bitácoras que permitirán observar cambios en funciones motoras, orientación, atención y memoria. Este enfoque busca demostrar que actividades artísticas, al desarrollarse en entornos lúdicos y libres de presión, pueden reducir el estrés que suelen generar otras terapias más estructuradas, favoreciendo así estados de relajación que inciden directamente en el bienestar integral.
Asimismo, los académicos subrayaron que uno de los objetivos a mediano plazo es dar continuidad al proyecto mediante la participación activa del estudiantado, particularmente de áreas como canto y artes escénicas, bajo la guía de sus docentes. Esta estrategia pretende evitar intervenciones aisladas y construir procesos sostenidos en beneficio de las comunidades atendidas. De igual forma, destacaron el valor formativo de este tipo de iniciativas, al permitir que futuras y futuros profesionistas comprendan a las personas no como objetos de estudio, sino como sujetos de colaboración, fortaleciendo así una perspectiva ética, sensible y socialmente comprometida en su ejercicio profesional.
Finalmente, el equipo destacó que este esfuerzo no solo beneficiará a la población participante, sino que también enriquecerá la formación estudiantil y docente, al integrar una visión más holística del cuidado y reconocer el potencial del arte como agente de transformación social.