La docencia implica mucho más que transmitir conocimientos, requiere encontrar maneras de acercar a los estudiantes al saber, despertar su interés y brindarles herramientas para su formación profesional. Esta convicción ha acompañado al Dr. Roberto Augusto Ferriz Martínez, académico de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quien recibió el Premio Xahni 2026, un reconocimiento a su labor docente.

Su vínculo con la Universidad comenzó cuando, después de estudiar la carrera de Químico con acentuación en Alimentos en el Instituto Tecnológico de Sonora, decidió continuar su formación de posgrado en Querétaro. Su interés por la investigación lo llevó a profundizar en el área de los nutracéuticos, los fitoquímicos y las enfermedades crónicas no transmisibles, campos en los que encontró nuevas preguntas para explorar desde la química de los alimentos. Durante esta etapa conoció a la Dra. Teresa García Gasca, quien desarrollaba un proyecto sobre el frijol tépari y sus efectos en el cáncer de colon. El tema despertó su interés y lo motivó a continuar su preparación académica mediante el doctorado en Ciencias Biológicas de la UAQ, en la Facultad de Ciencias Naturales.

“Decidí hacer mi movilidad aquí a Querétaro para continuar mis estudios de posgrado y ahí desempeñé mi labor de investigación, mi labor de proyecto de vida. Me quedé enamorado de lo que hice”, recordó.

Su interés por la docencia, sin embargo, nació mucho antes. Desde sus años de secundaria admiraba la manera en que algunos profesores compartían sus conocimientos y comenzó a imaginarse en esa misma labor. Después de trabajar en la industria, tuvo la oportunidad de impartir clases en secundaria y preparatoria. Más adelante, durante sus estudios de posgrado, continuó acercándose a la enseñanza hasta consolidar su trayectoria académica.

En el aula busca que los contenidos sean comprensibles y tengan una relación directa con la formación de sus estudiantes. Por ello, adapta sus explicaciones según el área profesional de cada grupo y procura que los conceptos científicos no se queden únicamente en la teoría.

“Quise convertirme en ese académico, en ese profesor que mis estudiantes pudieran entender, y procuré buscar técnicas para que les gustara la clase y sobre todo la comprenndieran”, explicó.

Esta vocación también ha influido en sus planes a futuro. Aunque considera la posibilidad de dejar la investigación cuando llegue el momento de jubilarse, desea continuar impartiendo clases. Para él, trabajar con jóvenes representa una oportunidad de mantenerse activo y seguir compartiendo conocimientos.

En su trayectoria, uno de los principales desafíos ha sido responder a las necesidades de cada generación. El Dr. Ferriz Martínez señala que los estudiantes llegan al aula con distintos niveles de conocimiento, por lo que una de sus tareas consiste en recuperar conceptos fundamentales y establecer bases comunes antes de avanzar hacia contenidos más complejos.

A ello se suma el acceso a nuevas tecnologías y a una gran cantidad de información en internet. Ante este escenario, considera indispensable enseñar a los jóvenes a cuestionar lo que leen, identificar fuentes confiables y respaldar sus argumentos con referencias.

“Yo siempre les digo que utilicen la web, pero que aprendan a leer”, expresó, al destacar la importancia de desarrollar una mirada crítica frente a la información disponible, incluida aquella que se obtiene mediante herramientas de inteligencia artificial.

Más allá de los contenidos de las asignaturas, el académico también reconoce la importancia del acompañamiento a sus estudiantes. Desde su labor como tutor, ha conocido a jóvenes que atraviesan situaciones personales complejas y que necesitan apoyo para continuar con su formación. Estas experiencias le han permitido comprender que la enseñanza requiere apertura, confianza y disposición para orientar a quienes lo necesitan.

Al compartir un mensaje con otros docentes, subrayó que la enseñanza y la investigación no deben entenderse como actividades separadas, pues la formación de buenos profesionistas comienza con una docencia comprometida.

“Siempre he dicho que la docencia no es complementaria a la investigación; de hecho, la docencia es el punto de partida y lo más importante para que los estudiantes sean buenos profesionistas, con buenas bases. También nos permite mantener la humildad y transmitir la información para que tengan una vida mejor”, señaló.

Para el Dr. Ferriz Martínez, recibir el Premio Xahni representa una satisfacción, pero también una oportunidad para reconocer el trabajo de sus colegas. Lejos de considerar el galardón como un logro exclusivamente personal, lo entiende como un reconocimiento a la calidad de la enseñanza que se construye en las aulas universitarias.

“Están reconociendo la calidad que estamos ofreciendo todos los profesores en nuestras aulas”, concluyó.