Por:

Dra. en C.S. Ruth Magdalena Gallegos Torres

Facultad de Enfermería


Este mes se impulsan con mayor fuerza, a nivel mundial, las acciones relacionadas con la prevención del suicidio, derivado de los acontecimientos vinculados con Mike Emme, un joven estadounidense que perdió la vida por su propia mano en 1994.

Con base en esto, la Organización Mundial de la Salud estableció que el 10 de septiembre se conmemore el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, cuyo objetivo es motivar a todos los que, directa o indirectamente, estamos involucrados en la prevención de actos de este tipo, derivados de múltiples situaciones que puede padecer la población.

¿Cómo estamos involucrados? Por el hecho de que todos estamos en riesgo de enfrentar situaciones que nos "orillen" (o lleven) a perder el sentido de vivir. Al respecto, los objetivos de este mes son: 1) tener en mente, de manera muy clara, que el suicidio es un problema de salud pública; 2) reconocer que todos los que tenemos situaciones desafiantes a nivel emocional podemos hablar con alguien, de manera profesional, sin importar sexo, edad, etc.; y 3) comprender que es importante que todos estemos educados en la identificación de posibles señales que puedan indicarnos que alguien está en riesgo, para actuar con tiempo.

Por ello, la prevención del suicidio es una situación en la que todos participamos.