Esta nota fue desarrollada por la Mtra. Flor Alicia Rodríguez Vázquez, Coordinadora de Gestión Educativa para una Cultura de Paz UAQ.
La construcción de la paz en la UAQ responde a una necesidad sentida de hacer consciente entre la comunidad universitaria y la sociedad en general, la transformación de nuestras formas de relacionarnos y de gestionar nuestros conflictos para vivir en ambientes más seguros y dignos, donde los derechos de todas las personas sean respetados y vivenciados. En este sentido, el trabajo de la UAQ en favor de la paz, es consecuencia de la evolución institucional transitando de un modelo meramente reactivo ante el conflicto, a uno más preventivo y reeducativo.
Si bien la UAQ, ya contaba con áreas específica para la atención a la violencia de género (UAVIG) y los derechos humanos (UNIDHOS). No fue sino hasta 2020 cuando con un enfoque reeducativo y preventivo, se crea la Coordinación de Gestión Educativa para la Cultura de Paz (CGECP). Desde donde se identificó que, para que la paz fuera sostenible en la UAQ, debía transversalizarse en la vida cotidiana de las y los universitarios. Es así que, una de las estrategias fue la formación constante y permanente en las temáticas que abarca la construcción de una cultura de paz a través del programa virtual “Viernes de formación para una Cultura de Paz de la UAQ” cuyo enfoque es ser un espacio para crear comunidad, a partir del interés de quienes asisten para aprender respecto a temas de paz y poner en práctica o hasta replicar, las buenas prácticas que ahí se comparten, de manera altruista y voluntaria, por ponentes de diversos ámbitos. Lo que ha hecho del programa una estrategia invaluable que se ha sostenido en el tiempo por más de 6 años ininterrumpidos.
Para dimensionar el impacto de la estrategia de paz de la UAQ, es elemental distanciarse de la versión simple, concreta e inamovible de que la paz es la ausencia de guerra. La propuesta filosófica contemporánea, define a la paz como una realidad dinámica, diversa y, sobre todo, construible. El primero en proponer algo distinto fue Johan Galtung (2003), quien introdujo el concepto de “paz positiva”, definiéndola como la superación de las violencias estructurales y culturales. En este sentido, se ha consolidado la propuesta de “las muchas paces”, de Wolfgang Dietrich (2006), reconociendo que existen tantas formas de vivir y construir la paz como culturas, contextos e identidades hay en el mundo. Complementando esta visión, John Paul Lederach (1998) para quien construir la paz es un proceso de "reconciliación sostenible" y transformación creativa de las relaciones humanas. Finalmente, Francisco A. Muñoz (2001) aporta el concepto de “paz imperfecta”, que nos invita a reconocer que la paz ya existe a nuestro alrededor en las pequeñas mediaciones de la vida diaria, conviviendo con el conflicto.
Lo que comenzó como una reinvención del trabajo para la paz durante la pandemia de 2020, cumple 6 años ininterrumpidos de transmisiones. Durante este tiempo, se han presentado más de 220 conferencias, pláticas y conversatorios en temáticas diversas que contribuyen a la construcción de la cultura de paz, con la participación de más de 80 ponentes, provenientes de más de 35 Universidades, Instituciones de Educación Superior (IES), Instancias Gubernamentales y personas de la Sociedad Civil Organizada. Entre las personas asistentes a las transmisiones de cada viernes, se encuentran personas no solo de México, sino de Brasil, Argentina, Chile, entre otros.
Una de las aportaciones más significativas de los “Viernes de Formación”, es que su impacto no es solamente durante la transmisión en vivo de la conferencia de cada viernes, sino que, todas las ponencias quedan colgadas de manera permanente, en el canal de YouTube de la Dirección de Inclusión e Igualdad de Género para la Cultura de Paz de la UAQ; Observatorio DIIGEPAZ.