La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) continúa consolidando su calidad educativa a través del trabajo académico colegiado de su planta docente. En este contexto, la participación de las mujeres en la investigación y en la organización de cuerpos académicos representa un aporte significativo para el desarrollo institucional.
La Coordinadora de Superación Académica de la Secretaría de Planeación y Gestión Institucional de la UAQ, María Carolina Sumaya Malagón, explicó que una de las principales tareas de esta área es acompañar a las y los profesores de tiempo completo en los procesos del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP), iniciativa federal orientada a fortalecer la profesionalización del personal académico de nivel superior.
Este programa impulsa el desarrollo docente a partir de indicadores de calidad como el reconocimiento de perfil deseable y la conformación de cuerpos académicos, ambos evaluados por especialistas de otras universidades. Para obtener el perfil deseable, las y los profesores deben cumplir con cuatro áreas fundamentales: docencia, investigación, tutorías o dirección de tesis, y gestión académica, lo que implica una constante producción de conocimiento y participación en actividades académicas.
La Mtra. Sumaya Malagón señaló que, desde su experiencia, cada vez es más visible la participación de las mujeres en estos procesos, aunque reconoció que muchas enfrentan mayores retos para cumplir con todos los requisitos debido a las múltiples responsabilidades que asumen en los ámbitos familiar, profesional y académico. A pesar de ello, destacó que el programa ofrece las mismas oportunidades para todas y todos los docentes, quienes compiten bajo los mismos criterios de evaluación.
Actualmente, la UAQ cuenta con 87 cuerpos académicos reconocidos por PRODEP, integrados por profesoras y profesores de tiempo completo que comparten líneas de investigación y trabajo académico. De este total, 42 se encuentran consolidados, 33 en consolidación y 12 en formación, lo que refleja el avance sostenido de la institución en materia de investigación y producción científica.
Dentro de estos grupos colegiados también se observa un liderazgo femenino importante. De los 87 cuerpos académicos registrados, 36 son encabezados por investigadoras, lo que evidencia la presencia activa de las mujeres en la coordinación de proyectos de investigación y en la generación de conocimiento dentro de la Universidad.
En conjunto, los cuerpos académicos están integrados por 364 docentes, de los cuales 210 son hombres y 154 mujeres, quienes colaboran en proyectos de investigación, actividades de docencia y generación de productos académicos como artículos científicos, capítulos de libro y participación en congresos.
La coordinadora subrayó que el trabajo que realizan estos grupos es fundamental para fortalecer la calidad educativa de la UAQ, ya que el desempeño de los cuerpos académicos y el número de perfiles deseables son indicadores clave para la asignación de recursos federales y para el posicionamiento institucional en rankings académicos.
Asimismo, destacó que, desde 2020, el programa PRODEP ha enfrentado la reducción de recursos económicos, lo que ha implicado mayores retos para mantener las actividades académicas y cumplir con los estándares establecidos. No obstante, reconoció el compromiso del profesorado universitario que, pese a estas limitaciones, continúa desarrollando investigación, docencia y trabajo colegiado.
“Para nosotros es muy significativo que el 42 por ciento de nuestros cuerpos académicos sean consolidados, porque esto refleja años de trabajo conjunto, investigación constante y dedicación por parte de las y los profesores”, señaló.
Finalmente, la Mtra. Sumaya Malagón enfatizó que la Coordinación de Superación Académica mantiene una labor permanente de acompañamiento y asesoría para el personal docente, al fungir como enlace entre la comunidad académica y las instancias federales encargadas de evaluar estos programas.
“Somos un área que está para apoyar a todos los profesores. Nuestro trabajo es ser el vínculo entre ellos y las instancias que regulan el programa, acompañándolos en cada proceso para fortalecer el desarrollo académico de la Universidad”, concluyó.