El primer encuentro de la Lic. Sara Escamilla Peña con la publicación fue detrás de una libreta y una grabadora como reportera. Años después, “Sarita” terminaría coordinando una de las etapas de transformación de la publicación.

De 2012 a 2024 estuvo al frente de la Coordinación de Prensa y, junto con su equipo, impulsó el regreso y renovación de la revista hasta 2018, en un momento donde lo digital comenzaba a cambiar la manera de comunicar dentro y fuera de las Universidades. “Retomar la gaceta después de un par de años que no se imprimió era importante”, recuerda.

El proyecto primero renació en formato digital con la intención de mantener la difusión del quehacer universitario y adaptarse a las nuevas dinámicas de consumo de información; sin embargo, conforme la publicación reconectó con la comunidad, regresó la edición impresa.

Así surgió una etapa híbrida: la versión digital circulaba semanalmente y la edición impresa reunía cada mes los contenidos más relevantes para convertirlos en una memoria física.

Una Gazzeta más cercana

Durante esa etapa surgieron cambios en la publicación. Uno de los primeros fue la modificación del nombre a Gazzeta, este venía del latín y buscaba dar una imagen llamativa. Las antiguas páginas monocromáticas dieron paso a un diseño totalmente a color, con una propuesta visual más fresca y dinámica. “Queríamos darle un giro más juvenil y atractivo”, explica.

Fue entonces cuando surgió el eslogan “La UAQ en tus manos”, una frase que buscaba transmitir cercanía con la comunidad universitaria y que acompañó una nueva estructura editorial con diferentes secciones.

Para Sarita, un gran logro de la publicación fue convertirse en un puente entre facultades, campus y comunidades. “La Universidad ha crecido tanto. Gazzeta era una forma de conocer todo el trabajo”.

Lo que nunca olvidó

Aunque años después le tocaría dirigir la publicación, uno de los recuerdos que más la marcaron ocurrió durante su etapa como reportera. En una edición de “Semana Universitaria” realizó un reportaje sobre el Síndrome de Williams, basado en una investigación de la Dra. Mayela Almazán Arreola.

Tiempo después de publicada la nota, una familia de San Juan del Río se comunicó con la Universidad porque sospechaban que una niña cercana podría presentar este síndrome y buscaban orientación médica.

Más adelante, la investigadora envió una carta agradeciendo la difusión del trabajo y destacando la importancia de acercar este tipo de información a la sociedad.

Ese momento le confirmó el verdadero alcance. “A veces hacemos el trabajo y no sabemos hasta dónde llega, pero en ese caso hubo una retroalimentación valiosa y eso fue muy significativo”, comparte.

La historia continúa

Sara considera que se ha logrado conservar la esencia mientras el formato evoluciona con las nuevas tendencias de comunicación. Aunque se declara amante del papel y reconoce el valor histórico que tiene conservar una edición impresa con el paso de los años, también destaca la expansión que hoy permite las redes sociales y las plataformas digitales.

Al final, el objetivo sigue siendo el mismo que impulsó a generaciones anteriores. “Es maravilloso ser parte de esta historia. La Gaceta ha sabido mantener un equilibrio entre juventud, formalidad y cercanía. Ojalá sean muchos años más”, finalizó.