Por segundo año lanzamos la convocatoria "Escribele al amor o no tanto" y en cada edición, descubrimos que este sentimiento no es una sola palabra ni una sola forma de decirse. Este año, la comunidad universitaria volvió a demostrarlo, desde las aulas, pasillos, laboratorios, talleres y bibliotecas; estudiantes, docentes y personal de la Universidad Autónoma de Querétaro tomaron la pluma para convertir sus emociones en cartas, poemas y escritos que hablan de lo más humano que compartimos.
Las participaciones provenientes de las 13 facultades y de la Escuela de Bachilleres reflejaron una diversidad profunda de miradas. El amor apareció como memoria, despedida y esperanza; como amistad silenciosa que acompaña; como vínculo familiar; como deseo, fe, nostalgia o autocuidado. Hubo quienes escribieron desde la pérdida y quienes lo hicieron desde el encuentro; quienes imaginaron historias simbólicas y quienes narraron experiencias cotidianas que conmueven por su honestidad.
Cada texto confirmó que la Universidad no es solo un espacio para la formación académica, sino también un territorio donde se construyen afectos, se comparten historias y se reconoce la sensibilidad de su comunidad. La literatura fue, en esta convocatoria, el vehículo para dialogar con uno mismo y con los demás, para nombrar lo que a veces no se dice en voz alta.
Más allá de los resultados, este concurso deja constancia de algo valioso, el amor se vive en todas sus formas dentro de la UAQ. En la amistad que sostiene, en la pasión por aprender, en la solidaridad cotidiana, en la creatividad que florece y en la capacidad de mirar al otro con empatía. Porque en esta Universidad, el amor también se escribe, se comparte y se transforma en comunidad.

