El Xahni es un reconocimiento que distingue la labor docente dentro de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Este año, por parte de la Facultad de Derecho, la Mtra. María de Lourdes Zavala Morales recibió este reconocimiento, una distinción que, para ella, representa uno de los grandes éxitos de su vida y, al mismo tiempo, un logro compartido con todo el profesorado de esta unidad académica.

“Quiero iniciar con una bella palabra, Xahni, que es el motor que mueve al profesorado a venir día a día a esta magna casa de estudios”, expresó la docente al hablar de lo que representa para ella esta distinción. Asimismo, agradeció a la Rectora, Dra. Silvia Lorena Amaya Llano, por su liderazgo y compromiso, así como al director de la Facultad de Derecho, Dr. Edgar Pérez González, por su gestión al frente de esta unidad académica.

Para la Mtra. Zavala Morales, enseñar es una actividad que construyó con el paso de los años. Cuando ingresó a la Facultad de Derecho, su intención era obtener un título, aprender y posteriormente ejercer su profesión. Fue tiempo después cuando nació su interés por incorporarse a la docencia, motivada por la necesidad de compartir aquello que había aprendido y acumulado durante su trayectoria.

“¿Y qué va a pasar con todo esto que tengo aquí? Pues es hora de comentarlo, de expresarlo y transmitirlo a otras generaciones a las que les pueda ser de utilidad”, recordó.

Su llegada a la Facultad de Derecho tampoco fue algo que hubiera planeado desde el inicio. Hace 35 años, cuando acudió por primera vez a la Universidad, su intención era estudiar Medicina. Sin embargo, debido a que contaba con un tronco común de Humanidades, le ofrecieron distintas opciones dentro de ese campo. Derecho se convirtió entonces en su segunda opción.

Presentó el examen, obtuvo un lugar en la Facultad de Derecho y comenzó una trayectoria que, con el paso de los años, se convertiría en una parte fundamental de su vida. Para ella, aquel ingreso significó además un triunfo familiar, pues sería la primera generación de su familia en tener acceso a la universidad.

Hoy, desde la docencia, encuentra en el contacto cotidiano con el alumnado una de las mayores satisfacciones de su labor. Llegar a la Facultad de Derecho, convivir con sus colegas, entrar y salir de las aulas, escuchar a las y los estudiantes y acompañarlos durante su formación son experiencias que, asegura, hacen que cada jornada tenga un significado especial.

Incluso aquellos momentos en los que las y los estudiantes pueden encontrarse cansados, distraídos o atravesando alguna dificultad representan una oportunidad para la docente. Captar su atención, hacer que levanten la mirada y lograr que se involucren con la clase forman parte de los desafíos cotidianos de enseñar, pero también de las gratificaciones que encuentra en su profesión.

Otro de los retos que ha identificado durante los últimos años es la incorporación de las herramientas digitales a los procesos de enseñanza. Para la Mtra. Zavala Morales, las nuevas tecnologías han transformado la manera en que circula el conocimiento y han llevado al profesorado a mantenerse en constante actualización.

Reconoce que en ocasiones puede existir temor de que el alumnado advierta que un docente no domina alguna herramienta; sin embargo, considera que la solución está precisamente en abrirse al aprendizaje. Como ejemplo, recordó una experiencia reciente al utilizar Canva para preparar una presentación. Al enfrentarse a una dificultad para transformar el material a PowerPoint, recurrió incluso al propio alumnado.

“Ellos están aquí tratando de aprender algo, pero yo también, ¿por qué no?, que sea compartido y que también me enseñen”, señaló.

Desde su perspectiva, esta relación representa una especie de sinergia en la que el conocimiento puede fluir en ambas direcciones. Las nuevas generaciones tienen herramientas y conocimientos que pueden compartir con quienes cuentan con mayor experiencia, por lo que considera que actualmente también existe una responsabilidad de aprender de los estudiantes.

La Mtra. Zavala Morales actualmente imparte las materias de Personas y Familia, Sucesiones, Derecho Probatorio y Obligaciones en la Facultad de Derecho. Desde estas asignaturas, continúa compartiendo conocimientos y experiencias con nuevas generaciones de estudiantes.

A quienes comienzan su trayectoria docente, les recomienda mantener una relación cercana con el estudiantado y aprovechar las herramientas que poseen las nuevas generaciones. Considera que esa cercanía permite establecer un vínculo que favorece la transmisión del conocimiento y, al mismo tiempo, abre la posibilidad de que docentes de distintas generaciones aprendan unos de otros.

Para ella, recibir el Xahni representa una enorme satisfacción. Sin embargo, insiste en que no lo considera un reconocimiento exclusivamente personal. En la Facultad de Derecho, señala, existe un profesorado con amplia experiencia, trayectoria y compromiso con la formación de juristas, incluidos quienes alguna vez fueron sus propios maestros.

“Yo tengo el premio, pero el premio es compartir”, afirmó, al reconocer también el trabajo cotidiano del personal docente y administrativo que contribuye a que la Universidad continúe con su labor educativa.

Por ello, su agradecimiento se extiende a la Universidad, a la Facultad de Derecho, a sus colegas y a su familia, por acompañarla y permitirle desarrollarse como mujer y como profesora. Después de años dedicados a la enseñanza, la Mtra. Zavala Morales recibe este galardón con la certeza de que enseñar también significa compartir una parte de lo aprendido y reconocer que, en el aula, el conocimiento siempre puede construirse entre generaciones.