La quiralidad es la propiedad geométrica de una molécula que no puede superponerse con su imagen reflejada en un espejo. Esto ocurre en objetos que parecen iguales a su reflejo, pero que, en realidad, no pueden encajar uno sobre el otro. En este sentido, Iñaki Estrada explica la quiralidad como una propiedad que permite comprender cómo están orientadas las cosas en el espacio. “Piensa en cómo actúan tus manos cuando las comparamos una contra otra: ambas comparten la misma forma, la misma cantidad y el mismo tipo de dedos, pero, al superponerlas, no tienen una concordancia visual; es decir, nuestros pulgares quedan orientados en sentidos contrarios”, señala.

Las imágenes representadas como si estuvieran frente a un espejo se llaman imágenes especulares. En los sistemas químicos, su estudio permite conocer cómo están orientadas las moléculas y cómo esa disposición influye en sus interacciones. En sistemas mucho más grandes, incluso en organismos vivos, estas diferencias en la orientación espacial pueden ser relevantes para el funcionamiento de distintos procesos biológicos.

Iñaki Estrada Serrano es egresado de la carrera de Químico Farmacéutico Biólogo de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y recientemente tuvo la oportunidad de presentar su investigación “Computational evaluation of exo-chirality contribution a-PNA-DNA molecular interactions” en el Simposio Internacional Chirality 2026, realizado en la Universidad de Santiago de Compostela, en España. En este encuentro se reúnen exponentes internacionales para compartir ideas e innovaciones relacionadas con el campo de la quiralidad.

Esta experiencia significó para Iñaki un parteaguas en la manera en que comprendía este campo de la química. La oportunidad de compartir ideas con investigadores reconocidos de la química moderna, así como de intercambiar experiencias y puntos de vista, le permitió dimensionar mejor la importancia de la quiralidad. “El enfocar tantos procesos naturales que existen de manera normal o cotidiana en todo lo que hacemos, y saber que cada uno necesita un sentido para poder funcionar, es algo maravilloso. Verlo en experimentos en el laboratorio y que estos experimentos tengan sentido con lo que está realmente pasando en sistemas biológicos es muy fascinante”, compartió Iñaki Estrada.

La oportunidad de mostrar su investigación se presentó mientras se encontraba trabajando en su tesis en el extranjero, en el Centro de Investigación Singular de Química Orgánica y Materiales Biológicos, en Santiago de Compostela. Ahí recibió la invitación de quien era su codirector de tesis para sumarse al simposio. Para su participación, tuvo que exponer un cartel científico en el que presentó los resultados más importantes de su investigación.

El proyecto de Iñaki se centra en una línea de investigación reciente que busca estudiar el uso de estructuras relacionadas con péptidos para modificar moléculas y favorecer su complementariedad con el ADN, con la intención de simular procesos que ocurren dentro de las células. A través de modelos computacionales, su trabajo busca comprender cómo la orientación espacial de estas estructuras influye en sus interacciones moleculares.

Este proceso tiene como posible aplicación el desarrollo de un bloqueador que evite la creación de nuevas proteínas relacionadas con diversas enfermedades, como las neurodegenerativas e incluso el cáncer. “Si logramos controlar cómo es que se expresan estas proteínas en estas enfermedades, podríamos reducir que existan síntomas o que estas enfermedades continúen”, expresó Iñaki.

El presentar sus hallazgos ante investigadores de diversas partes del mundo, más allá del ámbito académico, le permitió reconocer la importancia de mantener un contacto constante con las personas que realizan investigaciones desde el área de la quiralidad. Para él, vincular los conocimientos permite que los proyectos no queden aislados, pues considera que el conocimiento necesita relacionarse con los temas que lo rodean para poder ser de utilidad.

Iñaki relató que uno de los mayores desafíos a los que se enfrentó durante el desarrollo de su investigación estuvo relacionado con el aprendizaje individual. Al encontrarse en un centro de investigación donde trabajaba de la mano con estudiantes de posgrado, sintió la presión de ampliar sus conocimientos para mantenerse al ritmo de sus compañeros. Así, se encontró en una búsqueda constante por comprender los temas que rodeaban su investigación y alcanzar los resultados esperados.

Asimismo, el desarrollo de esta investigación también significó un punto de innovación para Iñaki, pues no contaba con conocimientos profundos sobre la aplicación de inteligencia artificial en modelos computacionales. Compartió que, durante las etapas iniciales, utilizó esta herramienta para optimizar procesos: “Yo era una persona que, aunque tenía conocimientos sobre computación, no tenía conocimientos sobre inteligencia artificial… La verdad es que es muy útil para un científico utilizarla como una herramienta más dentro de una investigación para lograr reducir tiempos y llegar a las metas”.

Pensando en el reto que supone para investigadores y alumnos encontrar espacios donde su trabajo pueda ser reconocido, Iñaki Estrada señala que existen diversas barreras a las que pueden enfrentarse los jóvenes, especialmente cuando el rechazo se convierte en una respuesta frecuente. Sin embargo, considera que esto no necesariamente significa que su trabajo sea insuficiente o irrelevante, sino que puede ser necesario buscar los espacios adecuados para desarrollarlo y compartirlo.

Además, invita a los jóvenes que se encuentren en esa situación a tocar las puertas necesarias para que sus investigaciones o proyectos puedan ser divulgados. “Uno tiene que saber ser resiliente, porque no significa que no tengas una investigación o una idea buenas, sino que tal vez no es el lugar indicado para poder desarrollarla. Y siempre va a haber un espacio para hacerlo”.

Iñaki confía en que las capacidades de los alumnos de la Facultad de Química de la UAQ son ideales para seguir abonando a las áreas de investigación de la química. “Creo que todos los estudiantes de la facultad tienen la capacidad, por cómo nos forman, para crecer en el ámbito de la investigación”, finalizó.