Esta nota fue desarrollada por el Dr. Alexandro Escudero Nahón, especialista en educación transdigital, quien aporta un análisis sobre el papel de la inteligencia artificial en los entornos educativos y su potencial para transformar los procesos de aprendizaje a través de herramientas como los sistemas de tutoría inteligente.


Durante décadas, el modelo educativo predominante en las instituciones universitarias ha descansado sobre una premisa implícita: que todos los estudiantes aprenden al mismo ritmo, con los mismos recursos y bajo condiciones cognitivas equivalentes. La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo no solo cuestiona ese supuesto, sino que también ofrece herramientas concretas para superarlo.

Los denominados sistemas de tutoría inteligente (Intelligent Tutoring Systems, ITS) representan una de las aplicaciones más consolidadas de la IA en entornos de aprendizaje. A diferencia de los recursos didácticos tradicionales, estos sistemas son capaces de modelar el perfil cognitivo de cada estudiante, identificar lagunas conceptuales y ajustar dinámicamente la secuencia y el nivel de dificultad de los contenidos.

Un ejemplo exitoso de sistema de tutoría inteligente es Khanmigo. Este tutor conversacional fue desarrollado por Khan Academy en colaboración con OpenAI y está basado en el modelo GPT-4. Su propósito es extender la lógica de los sistemas de tutoría inteligente a materias que históricamente resistían la automatización: escritura, literatura, historia y pensamiento crítico.

A diferencia de un chatbot genérico, Khanmigo está diseñado bajo una premisa pedagógica deliberada: no proporciona respuestas directas. Cuando un estudiante le pregunta cómo resolver un problema, el sistema responde con preguntas socráticas que guían el razonamiento sin sustituirlo. Esto lo aproxima al rol de un tutor humano que andamia el pensamiento en lugar de transmitir soluciones.

El sistema también ofrece funciones para docentes: puede generar planes de clase, sugerir rúbricas de evaluación y resumir el progreso individual de cada estudiante. Su principal limitación reconocida es la ausencia de validación empírica robusta a gran escala, lo que contrasta con sistemas como MATHia. Khan Academy lo sitúa todavía en fase de desarrollo, lo que exige cautela antes de atribuirle una eficacia pedagógica comparable a la de los ITS más consolidados. Prueba Khanmigo (https://www.khanmigo.ai/es) y lleva tu aprendizaje a otro nivel.