Desde febrero de 2012, el Hospital Veterinario de Pequeñas Especies de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) se ha consolidado como un espacio clave para la formación académica, la atención médica veterinaria y el vínculo con la sociedad. Con más de una década de funcionamiento ininterrumpido, este hospital universitario combina la enseñanza con la práctica clínica en beneficio de estudiantes, pacientes y sus tutores.
Al frente de este espacio se encuentra el Médico Veterinario Zootecnista Orlando Federico Chávez Moreno, egresado de la Universidad La Salle Bajío, con especialidad realizada en la Universidad Autónoma del Estado de México y una maestría en Salud y Producción Animal Sustentable por la propia UAQ. Como responsable del hospital, destaca que uno de los principales objetivos es “formar alumnos en las mejores prácticas de la clínica y cirugía de pequeñas especies con excelencia académica, promoviendo los valores y lineamientos de bienestar, en beneficio de la comunidad universitaria y la sociedad en general”.

El hospital ofrece una amplia gama de servicios que incluyen consulta de medicina general y preventiva, estudios de ultrasonido y radiografía, cirugías de tejidos blandos, algunos procedimientos ortopédicos y electrocardiogramas. Además, atiende a animales no convencionales, ampliando así su alcance y capacidad de respuesta ante diversas necesidades.
Uno de los rasgos distintivos de este espacio es su carácter formativo. Se trata de un hospital de enseñanza donde estudiantes de los últimos semestres realizan prácticas profesionales y refuerzan los conocimientos adquiridos en el aula. Actualmente, alrededor de 16 a 17 alumnos participan activamente en la atención de perros y gatos, además de aquellos que colaboran en el área de especies no convencionales. Bajo la supervisión de académicos con amplia experiencia, el estudiantado enfrenta casos reales, desarrolla habilidades clínicas y aprende a interactuar con los propietarios, comprendiendo las dinámicas y retos de la práctica veterinaria.

A diferencia de otras opciones en el estado, el Hospital Veterinario de Pequeñas Especies de la UAQ se distingue por ser un hospital universitario cuyo enfoque principal no es el lucro, sino la atención ética y profesional de los pacientes. “Nuestra finalidad es atender lo mejor posible al paciente, sin buscar otro fin más que la adecuada atención”, enfatiza Chávez Moreno.
Otro aspecto relevante es el modelo de atención integral que distingue a este hospital universitario. Gracias a la articulación de consulta clínica, estudios de diagnóstico y laboratorio dentro de la propia Facultad, se optimizan los tiempos de respuesta y se mejora la precisión en los tratamientos. Este enfoque no solo fortalece la experiencia de aprendizaje del estudiantado, sino que también brinda a la comunidad un servicio accesible, ordenado y sustentado en criterios científicos, donde cada caso es analizado con profundidad antes de tomar decisiones médicas.
En términos de atención, el hospital se encuentra ubicado en el Campus Juriquilla y opera bajo un sistema de citas, con horarios de 9:00 a 21:00 horas. Cada consulta tiene una duración aproximada de una hora, lo que permite realizar una valoración integral del paciente. Además, cuenta con la ventaja de integrar en un mismo espacio servicios de diagnóstico como laboratorio, ultrasonido y radiografía, facilitando un abordaje completo y oportuno.
Durante el último año, el hospital registró 1,050 nuevos ingresos, lo que refleja la confianza de la comunidad en sus servicios. En total, se estima que se realizan alrededor de 5,000 consultas anuales, considerando tanto nuevos pacientes como aquellos que continúan en seguimiento.
Entre los principales retos que enfrenta el hospital destacan la comunicación efectiva con los propietarios de las mascotas y la necesidad de mantenerse en constante actualización para ofrecer las mejores prácticas y técnicas médicas. No obstante, su principal objetivo es ser un espacio de enseñanza basado en el profesionalismo, donde el ejemplo de los académicos guía la formación de futuras generaciones de médicos veterinarios.