Esta nota fue desarrollada por Daira Sherlyn García González, colaboradora de Gaceta UAQ, como parte del seguimiento a las experiencias académicas e internacionales que fortalecen la formación del estudiantado de la Universidad Autónoma de Querétaro.
Representando a México y a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) como el único seleccionado a nivel nacional, Arturo Emanuel Ayala Cacho participó en el programa Global Water Stewardship, a través de la experiencia académica “Innovación inmersiva: explorando las soluciones de agua circular en Costa Rica”, realizada del 25 al 31 de enero de 2026.
Estudiante de décimo semestre de Ingeniería Química Ambiental, Arturo logró integrarse a esta iniciativa internacional tras presentar su experiencia como voluntario en el Centro de Investigación de Química para una Economía Circular (CIQEC) de la UAQ, donde ha desarrollado acercamientos en materia de economía circular y gestión sostenible de recursos.
“Fue una sorpresa, no me lo creía al inicio porque solo apliqué y no pensé que sería seleccionado”, compartió.
El programa es impulsado por la Water Environment Federation (WEF), organización sin fines de lucro que promueve proyectos de carácter voluntario en el sector hídrico, reuniendo a especialistas y estudiantes para fortalecer capacidades en el manejo sustentable del agua en distintas comunidades.

Durante su estancia en Costa Rica, Arturo visitó comunidades como Monteverde, Playa Flamingo, Santa Cruz y San José, donde conoció modelos de economía circular aplicados al sector hídrico. Entre las soluciones que más llamaron su atención destacó el uso de pavimentos permeables que facilitan la infiltración del agua de lluvia hacia los mantos freáticos, así como la implementación de biojardines para el tratamiento de aguas residuales domésticas y el tratamiento de lixiviados provenientes de un relleno sanitario.[AA1]
También observó el aprovechamiento de residuos agrícolas, como el bagazo de café utilizado como combustible en procesos de secado, lo que permite reducir impactos ambientales y cerrar ciclos productivos.
“Pensé que es una tecnología que podemos implementar en México. Empezando a pequeña escala podemos generar un impacto positivo en el ambiente”, señaló.
Además del aprendizaje técnico, la experiencia representó un reto personal. Aunque el programa se desarrolló en un país hispanohablante, la mayoría de los participantes provenían de Estados Unidos, por lo que gran parte de las actividades se realizaron en inglés.

“Fue un poco complicado al inicio, pero con el tiempo fui entendiendo y adaptándome”, comentó.
Para el universitario, representar a México fue motivo de orgullo, pues considera que el país cuenta con conocimientos y tecnologías competitivas en materia ambiental. “Sabemos qué podemos hacer para mejorar. A nivel de conocimiento y desarrollo tecnológico estamos bien posicionados”, afirmó.

Arturo invitó a la comunidad estudiantil a involucrarse en iniciativas ambientales y a mantenerse atenta a convocatorias internacionales como las de Global Water Stewardship, que promueven la implementación de sistemas de captación pluvial, biojardines y otras soluciones sostenibles.
Finalmente, agradeció a la Water Environment Federation, así como a los organizadores del programa, al equipo académico del CIQEC y a su familia por el respaldo brindado durante esta experiencia que, aseguró, marcó un antes y un después en su formación profesional.