La vocación por enseñar puede surgir en los lugares menos esperados. Para el Dr. Fausto Abraham Jacques García, profesor de tiempo completo de la Facultad de Informática de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) e integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, comenzó durante su servicio militar, cuando, debido a su pie plano, fue asignado a impartir clases en un programa de educación para personas adultas.
Al principio, la docencia no estaba entre sus planes. Sin embargo, la experiencia de acompañar a personas que concluían sus estudios de primaria y secundaria le permitió descubrir una faceta de la enseñanza que hasta entonces solo conocía como alumno. Ver la satisfacción de quienes alcanzaban esa meta le hizo comprender el impacto que un docente puede tener en la vida de los demás.
Años después, en enero de 2008, cuando ya había concluido sus prácticas profesionales como estudiante de la Facultad de Informática, recibió una invitación para impartir Álgebra Lineal. El director de la entonces facultad le propuso hacerse cargo de la asignatura y él aceptó, motivado por el gusto que sentía por esa materia.
Desde entonces, han transcurrido más de 18 años dedicados a la docencia, una labor que, con el tiempo, también lo condujo hacia la investigación científica y el desarrollo de una aportación matemática propia.
Para el Dr. Jacques García, uno de los aspectos más gratificantes de su trabajo es el contacto con las personas. Aunque su formación profesional está vinculada con las computadoras, la programación y las bases de datos, considera que enseñar le permite relacionarse con los estudiantes, orientar sus inquietudes y contribuir a su preparación para responder a las necesidades de la sociedad.
Su propósito, explica, no se limita a transmitir conocimientos técnicos. También busca que sus alumnos crezcan como personas y comprendan que el desarrollo profesional es solo una parte de la vida. Por ello, procura incorporar reflexiones sobre filosofía y pensamiento humano en sus clases de matemáticas, aprovechando la perspectiva integral que caracteriza a la Universidad.
“Mi deseo para ustedes es que tengan éxito en todas las áreas de su vida”, comparte como una de las ideas que orientan su labor docente. Desde su perspectiva, la formación universitaria debe acompañar el crecimiento profesional con el desarrollo humano, para que las nuevas generaciones cuenten con herramientas que les permitan desenvolverse de manera integral.
La inquietud por profundizar en los conocimientos de su disciplina lo llevó a desarrollar un método matemático que, con el tiempo, trascendió el ámbito de la enseñanza. Se trata del método Gauss-Jacques, una aportación vinculada con el álgebra lineal que surgió de su interés por explorar alternativas a procedimientos que se consideraban poco eficientes.
El investigador explica que comenzó a trabajar en esta propuesta a partir de una inquietud relacionada con la forma de realizar determinadas operaciones matemáticas. Lo que inicialmente descubrió en aproximadamente dos meses se convirtió en un proyecto que le tomó alrededor de 15 años consolidar y divulgar.
De manera general, su método permite obtener la inversa de determinadas matrices mediante operaciones con números enteros positivos, lo que abre posibilidades para su aplicación en distintos campos. Entre sus líneas de desarrollo destaca la criptografía, disciplina que utiliza procedimientos matemáticos para proteger información digital.
El Dr. Jacques García describe esta aplicación como una especie de cerrajería digital; así como una llave permite abrir o cerrar una cerradura, las claves matemáticas intervienen en los procesos de protección y recuperación de datos. Su propuesta busca hacer más eficiente el cálculo de estas operaciones, con aplicaciones potenciales en sistemas de seguridad digital y otros ámbitos que recurren a herramientas matemáticas.
La investigación, sin embargo, no estuvo exenta de dificultades. El académico reconoce que el proceso de desarrollo y consolidación fue exigente, tanto por el trabajo intelectual que implicó como por el desgaste personal que experimentó durante esos años. Aun así, decidió continuar porque quería aportar conocimiento y lograr que su trabajo pudiera ser compartido y aprovechado por otras personas.
En ese camino, sus estudiantes también desempeñaron un papel fundamental. Las preguntas que le planteaban y el compromiso de prepararse mejor para responderlas lo impulsaron a profundizar en su formación. Desde sus primeros años frente a grupo, imaginó que algún día podría compartir una aportación propia que, además de fortalecer su autoridad académica, sirviera de inspiración para quienes se preparaban en las aulas.
Una de las experiencias que recuerda ocurrió durante un encuentro en Querétaro, cuando una estudiante de Argentina se acercó para reconocerlo como el autor del método que había estudiado en su examen final de matemáticas aplicadas. Para él, ese momento confirmó que el conocimiento puede trascender las fronteras y llegar a personas a las que quizá nunca conocerá personalmente.
Publicar investigaciones, escribir artículos y compartir resultados científicos también constituye, desde su perspectiva, una forma de enseñar. El conocimiento puede continuar formando a otras generaciones incluso cuando quien lo desarrolló ya no está presente.
Recibir el Premio Xahni 2026 representó para el profesor un motivo de alegría y gratitud. La noticia lo tomó por sorpresa mientras se preparaba para ir al supermercado; al leer el correo de notificación, decidió detener sus planes para confirmar su participación y compartir la noticia con su familia.
Más allá del galardón, lo considera un reconocimiento al camino recorrido desde que comenzó a impartir clases. Para él, el premio reúne simbólicamente el trabajo realizado tanto en la docencia como en la investigación, dos dimensiones que forman parte de su manera de entender la vida universitaria.
También lo interpreta como un incentivo para continuar aprendiendo, perfeccionar su trabajo y compartir sus conocimientos. No se define como un genio, sino como una persona apasionada por lo que hace