Este artículo fue desarrollado por la Dra. Mahinda Martínez y Díaz de Salas, el Dr. Luis Hernández Sandoval y el M. en C. José Alan Herrera García de la Facultad de Ciencias Naturales.
Cuando se habla de Querétaro, muchas personas imaginan paisajes semidesérticos cubiertos de nopales, garambullos, biznagas y mezquites. Y no están del todo equivocadas. Sin embargo, lo que pocas veces se menciona es que en el estado también existen selvas, bosques templados e incluso pequeños fragmentos de bosque de niebla. En realidad, el territorio queretano se constituye de un mosaico de ecosistemas donde se encuentran presentes casi todas las grandes formaciones vegetales que se conocen en México.
La razón está en su geografía. En poca distancia y pocas horas de recorrido es posible pasar de zonas áridas del Altiplano a regiones húmedas de la Sierra Gorda y de la Faja Volcánica Transmexicana. Esta variación en altitud, clima y relieve permite que existan ecosistemas muy distintos dentro de un mismo territorio. En total existen nueve tipos de vegetación en Querétaro: bosque tropical caducifolio, bosque tropical subcaducifolio, matorral xerófilo, bosque espinoso, bosques de encino, bosque de coníferas, bosque mesófilo de montaña, pastizal y vegetación acuática y subacuática.

Sierra del Doctor, Cadereyta, Qro.

Pinar el Zamorano, Colón
El semidesierto queretano
El matorral xerófilo es el tipo de vegetación más representativo del estado. Se encuentra principalmente en municipios como Cadereyta, Tolimán y Peñamiller. En estos paisajes predominan plantas adaptadas a la escasez de agua, especies capaces de sobrevivir con precipitaciones irregulares y altas temperaturas. Muchas de estas plantas presentan adaptaciones anatómicas especiales, como cutículas gruesas, tejidos suculentos o metabolismos fotosintéticos eficientes para ahorrar agua. Lejos de ser paisajes pobres, estos matorrales albergan una gran diversidad biológica y forman parte de la zona árida Queretano-Hidalguense dentro del Desierto Chihuahuense, una de las regiones áridas más importantes de Norte América.

Matorral xerofito en Cadereyta de Montes
Los bosques de encino y coníferas
A mayor altitud, especialmente en la Sierra Gorda en los municipios de Cadereyta, San Joaquín y Pinal de Amoles, el paisaje cambia considerablemente. Aparecen bosques dominados por encinos (Quercus) y coníferas (Pinus, Juniperus, Cupressus y Abies) y se encuentran entre los 1100 a 3300 msnm. Estos bosques son fundamentales para la conservación de la biodiversidad del estado y para el mantenimiento de servicios ambientales esenciales, como la infiltración de agua hacia los mantos acuíferos. Además, en Querétaro, funcionan como zonas de transición entre ambientes áridos y tropicales, lo que incrementa aún más la diversidad de especies presentes.

Bosque de pino-encino en la Sierra Gorda

Bosque de Pino-Encino en Amealco, Qro
El bosque de niebla: un tesoro escondido
Quizá el ecosistema más sorprendente de Querétaro sea el bosque mesófilo de montaña, también conocido como bosque de niebla. Se encuentra en pequeñas zonas húmedas de la Sierra Gorda y es considerado uno de los ambientes más diversos del país. En estos bosques es común observar helechos arborescentes, bromelias, musgos y orquídeas. La humedad constante permite la existencia de especies que no podrían sobrevivir en otras regiones del estado. A pesar de su gran importancia ecológica, este ecosistema ocupa una superficie muy reducida y está bajo perturbación constante y con peligro de desaparecer.

Remanentes de Bosque mesófilo en Landa de Matamoros
La selva que pierde sus hojas
En las partes del centro y norte del estado, especialmente en municipios como Querétaro, Corregidora, El Marqués, Jalpan, Arroyo Seco y Landa de Matamoros, aparece un ecosistema muy distinto: la selva baja caducifolia o bosque tropical caducifolio. A diferencia de los bosques templados, aquí los árboles pierden sus hojas durante la temporada seca como estrategia para evitar la pérdida de agua. Durante gran parte del año, hasta seis meses, este ecosistema puede parecer seco o incluso sin vida, pero llegada de las lluvias lo transforma rápidamente en un ambiente verde y lleno de actividad biológica. Este tipo de vegetación es uno de los más diversos y también uno de los más amenazados en México.

Selva en Landa de Matamoros

Bosque Tropical Caducifolio en Pinal de Amoles
Los humedales ocultos
Más allá de los desiertos, bosques y selvas, Querétaro también cuenta con vegetación acuática asociada a ríos, presas, manantiales y humedales. En estos ambientes se desarrollan carrizales, tulares y comunidades de plantas flotantes o sumergidas, integradas por especies como el tule (Typha domingensis), el junco (Juncus effusus) y la estrella amarilla de agua (Nymphoides fallax). Además de enriquecer la diversidad vegetal del estado, estas comunidades proporcionan refugio a numerosas especies de aves, anfibios y otros organismos, demostrando que la diversidad vegetal del estado también depende del agua.
Vegetación Acuática en Huimilpan

Vegetación acuática en Las Adjuntas Cadereyta Qro
Un estado, muchos paisajes
La diversidad de vegetación en Querétaro es resultado de su ubicación entre el Altiplano mexicano, la Sierra Madre Oriental y la Faja Volcánica Transmexicana. Esta posición convierte al estado en un punto de encuentro entre distintos climas, relieves y especies. Desde los matorrales del semidesierto hasta los bosques de niebla de la Sierra Gorda, pasando por selvas tropicales y humedales con vegetación acuática, Querétaro reúne una extraordinaria variedad de paisajes vegetales.
A pesar de su reducido tamaño, el territorio estatal incluye una parte importante de los tipos de vegetación de México, que son el hábitat de numerosas especies únicas, muchas de ellas endémicas en el país e inclusive en el estado (cerca de 45 especies endémicas de Querétaro). Sin embargo, todas las comunidades vegetales presentan afectaciones por las actividades humanas. Solo el 37.62% del territorio estatal está protegido en ANP (Áreas Naturales Protegidas).
Conocer esta diversidad no solo permite entender mejor el paisaje queretano, sino también reconocer la importancia de conservar los tipos de vegetación que lo conforman. Conocerlos es el primer paso para valorarlos y conservarlos, pues cada uno alberga formas únicas de vida que contribuyen a la riqueza natural del estado.
Referencias:
- Hernández-Sandoval, L. 2025. Resumen ejecutivo. Diversidad de ecosistemas. En: La Biodiversidad en Querétaro. Estudio de Estado. Vol. II. CONABIO/FFB, México, pp. 23-24.
- Zamudio, S. y E. Carranza. 2025. Ecosistemas. en: La Biodiversidad en Querétaro. Estudio de Estado. Vol. II. CONABIO/FFB, México, pp. 25-46
- Rzedowski, Jerzy, Calderón de Rzedowski, Graciela, & Zamudio, Sergio. 2012. La flora vascular endémica en el estado de Querétaro. I. Análisis numéricos preliminares y definición de áreas de concentración de las especies de distribución restringida. Acta botánica mexicana, (99), 91-104.